viernes, 6 de abril de 2012
La Revolución no será Transmitida
Trata sobre la insurrección que derrotó al golpe de Estado contra el presidente Chávez, es un documental que revela los momentos más dramáticos del proceso revolucionario bolivariano. El film sigue paso a paso las incidencias claves del golpe del 11 de abril de 2002, en Caracas; y la volatilidad de la dictadura más corta en la historia latinoamericana, con apenas 47 horas de duración.
Uno de los aspectos centrales, quizá la razón de ser de la película, es aquél que muestra los registros de imágenes y audios inéditos hasta su edición, donde los canales de televisión confiesan como organizaron el golpe junto a un sector de alto mando militar. Tal manifestación del golpismo convicto y confeso, jamás registrado en la lista de golpes latinoamericanos (se cuentan 283 golpes desde 1929 hasta 2001), constituyen un verdadero impacto periodístico, semiótico y político.
A mediados de 2003, este film obtuvo dos premios europeos como mejor documental periodístico. El siglo XX se ha caracterizado por ser la centuria de la imagen, por dar cuenta de la historia humana con documentos iconográficos; donde la verdad es leída desde la imagen.
martes, 13 de marzo de 2012
jueves, 8 de marzo de 2012
Bad Guys ¿Son más poderosas las corporaciones que las naciones?
Recientemente se dio a conocer que Apple ha rebasado un valor de capitalización de 500 mil millones de dólares, algo que solamente han logrado alcanzar en su momento Microsoft, Exxon Mobil, Cisco y General Electric. Esta cifra pone a Apple por encima de países enteros en lo que se refiere a su poder económico y sugiere una tendencia que ya ha sido esbozada en las teorías de conspiración y en las novelas de ciencia ficción: que las corporaciones serán (o son ya) los verdaderos amos del mundo.
El capital de Apple actualmente supera al Producto Interno Bruto de países como Grecia (312,042 mdd), Argentina ( 435,179 mdd), Polonia, Bélgica, Suecia, Arabia Saudita y Taiwán.
El éxito boyante de Apple y de algunas otras corporaciones está sustenado, por supuesto, en el libre mercado y en la globalización que les permite manufacturar productos a bajos costos y venderlos en todo el mundo a costos elevados: se calcula que fabricar un iPhone cuesta entre $12 y $30 dólares, los obreros, muchos de ellos niños ganan, $1.78 dólares la hora o menos, pero este supergadget se vende entre $200 y $400 dólares en Estados Unidos y llega alcanzar hasta los $1000 dólares en algunos países. Como hemos publicado aquí y aquí, algunos de los efectos colaterales del libre mercado son una versión moderna de la esclavitud, la cual poca mella parece hacerle al imperio de marketing de Apple.
Más allá de las condiciones inhumanas en las que muchas personas trabajan, especialmente en Asia, para fabricar los productos que ávidamente consumimos en Occidente, quizás lo más alarmante del asunto es que las corporaciones tienen la capacidad de modificar las leyes a conveniencia pero casi nunca, por una alquimia legal o por el poderoso lobby que ejercen, de padecer estas leyes y ser castigadas cuando las violan. Podríamos decir que los gobiernos a fin de cuentas trabajan para los intereses de las corporaciones: son fundamentalmente la forma en la que estas (supra)entidades pueden incrementar sus ganancias sin depender de la vicisitudes de la economía de un país.
Tenemos como ejemplo el caso de las guerras en Estados Unidos y sus países aliados. Aunque estas guerras han sido un pésimo negocio para los ciudadanos comunes y corrientes, los grandes contratistas militares, las petroleras, los bancos (HSBC tomó control del banco central de Irak) y demás compañías de seguridad y tecnología se han visto enormemente beneficiadas por estas empresas bélicas, que desde el bien común son actos irracionales. Existe un patrón: corporaciones como Haliburton, Lockheed Martin o Blackwater (hoy Xe Services), entre otras, todas tienen altos ejecutivos que han tenido puestos - o mantienen relaciones cercanas - en los más altos niveles del gobierno de Estados Unidos. Tal vez esto nos ayude a entender por qué se montan gigantescas campañas (o eventos de falsa bandera) para influir en la opinión pública y aun cuando estas no logran funcionar del todo, de todas formas se dirige una nación a la guerra: para el beneficio de una bien aceitada red de corporaciones.
Se nos ha adoctrinado - esto sucede especialmente en Estados Unidos - con un sentido patriótico de pertenecer a una nación y a una serie de valores un tanto abstractos que nos otorgan unidad y una especie de fraternidad por la cual incluso es justo morir. La defensa de estos valores, de esta identidad colectiva, es lo que sustenta involucrar a cientos de miles de personas en una guerra a decenas de miles de kilómetros para matar a cientos de miles de personas que no conocen. Todo por un símbolo un tanto ilusorio. Pero más allá de que exista toda una superestructura ideológica - la libertad, la democracia o la guerra santa cristiana o islámica - que fundamente una guerra, habría que ponernos a pensar si en muchos casos estos fundamentos no son mecanismos de control mental, propaganda viral con las que comulgan las masas y los soldados y quizás algunos políticos, pero que para las personas que verdaderamente influyen y se benefician con la decisión de iniciar una guerra son solamente estrategias de marketing. ¿Qué será más importante para Dick Cheney y Donald Rumsfeld? ¿Los millones de dólares que obtienen con estas políticas o los valores americanos y la palabra del Señor? ¿Acaso cuando lanzan una ofensiva militar a Irak o a Afganistán están pensando en el pueblo estadounidense más que en sus amigos?
Para algunos teóricos de la conspiración los altos mandos de los gobiernos del mundo están controlados por una especie de religión secreta. Difícil saberlo. Pero también podría ser que su religión, como parece connotar el In God We Trust del billete de un dólar, se ha fusionado con el dinero.
Como tenemos el caso de las guerras, también tenemos el caso de los bancos y las burbujas financieras. La crisis financiera del 2008 significó para millones de personas un colapso en sus finanzas personales. Pero no para los bancos: cifras dadas a conocer por Bloomberg muestran que los grandes bancos recibieron un rescate 7,77 billones de dólares. Mientras el ciudadano promedio veía como se encogía su cuenta bancaria, los seis bancos más grandes de Estados Unidos (Goldman Sachs, Citibank, Bak of America, JP Morgan, Wells Fargo y Morgan Stanley) atravesaron la crisis financiera con un crecimiento fabuloso: de 6.8 billones de dólares en activos en el 2006 pasaron a 9.5 billones de dólares en el 2011. La verdadera cantidad de dinero que la Reserva Federal inyectó a los bancos fue ocultada por el ahora Secretario del Tesoro Timothy Geithner, según los mismos documentos declasificados de la Reserva Federal.
¿Cómo logran los bancos esta imunidad a la crisis? Por una parte son ellos mismos los que la provocan y de manera relacionada son ellos mismos los encargados de decidir cómo se resuelve la crisis: crean el problema (el caos) y luego reestablecen el orden. El caso más emblemático es el de Goldman Sachs. Este banco responsable en buena medida de la crisis inmobiliaria y uno de los grandes beneficiarios del rescate, ha colocado a sus ejectuvos consistentemente en los puestos más altos del gabinete económico de Estados Unidos, desde Rick Rubin a Larry Summers y Hank Paulson. Algo similar ha hecho con la crisis en Europa, donde los puestos de los primeros ministros de Grecia e Italia y el presidente del Banco Central Europeo son ahora ocupados por Lucas Papademos, Mario Monti y Mario Draghi, los tres con un pasado laboral común: todos trabajaron para el gigante financiero Goldman Sachs. Draghi fue vicepresidente para Europa de la firma entre 2002 y 2005, Monti es consejero internacional desde 2005 y Papademos operó cuando fue presidente del Banco Central Helénico (1994-2002) donde se le acusa de perpetrar un fraude que terminó beneficiando a Goldman Sachs.
Ya lo decía Thomas Jefferson:
Creo que las instituciones bancarias son más peligrosas para la libertad que los ejércitos. Si el pueblo estadounidense alguna vez permite que los bancos privados controlen la emisión de divisas, primero a través de la inflación, luego de la deflación, los bancos y las corporaciones que crecerán alrededor nos despojarán a la gente de su propiedas hasta que los niños se despierten sin hogar en el continente que sus padres conquistaron.No es nuestra intención aquí evocar un sentido patriótico, sino distinguir que esta tendencia ha sido patente desde hace 200 años.
Evidentemente existen matices y es una exageración pensar que las coproraciones son malignas o que deben de ser abolidas sistemáticamente, sin cortapisas. Es también iluso pensar que dejarán de existir y tener un gran poder. Pero por otro lado recordamos la definción de Mussolini: "El fascismo debería de ser llamado corporativismo porque es la fusión entre el estado y el poder corporativo". Esta fusión parece haberse dado, la diferencia con el fascismo de Mussolini o de Hitler es que actualmente los estados están al servicio de las corporaciones, cuando en esos casos las corporaciones estaban al servicio de estados totalitarios.
En su novela Snowcrash, Neal Stephenson imagina un mundo donde las corporaciones han constituido sus propios estados-nación y cobran a los ciudadanos por el servicio de poder vivir en su territorio. La CIA es la Central Intelligent Corporation y la Libería del Congreso es una especie de Apple Store. ¿Sucederá esto en un futuro cercano? ¿O será más cómodo para las corporaciones seguir manteniendo la fachada de los gobiernos para que éstos hagan el trabajo sucio por ellas?
Vía: Señales de los Tiempos
jueves, 2 de febrero de 2012
¿Tienes un jefe psicópata? Aprende a identificarlo
Puedes llamarlo el camino psicópata hacia el éxito.
La palabra psicópata - un narcisista sin conciencia, que imita las emociones en lugar de sentirlas realmente - trae a la mente a asesinos seriales como Ted Bundy o asesinos de ficción como Hannibal Lecter o Dexter, el antihéroe de la popular serie de TV. Pero los psicólogos dicen que la mayoría de los psicópatas no están tras las rejas, y al menos un estudio muestra que las personas con tendencias psicópatas tienen cuatro veces más probabilidades de estar en la alta dirección.
"No todos los psicópatas están en la cárcel; algunos están en la sala de juntas", dijo el médico Robert Hare, un psicólogo canadiense y coautor del libro Snakes in Suits: When Psychopaths Go To Work (Víboras en trajes: Cuando los psicópatas van a trabajar).
El investigador británico Clive Boddy cree que la crisis financiera de 2007-2008 provocó la creciente proliferación de personalidades psicopáticas en las oficinas, ya que cada vez menos personas pasan muchos años trabajando en la misma empresa.
"Si trabajas en una empresa durante el transcurso de 20 o 30 años, la gente puede saber cómo eres y cómo tratas a las personas, independientemente de cómo te muestres en una entrevista", dijo Boddy, cuya Teoría de Psicópatas Corporativos de la Crisis Financiera Mundial (Corporate Psychopaths Theory of the Global Financial Crisis), fue publicada recientemente en el Journal of Business Ethics. "Obviamente, en estos días, la gente se mueve de un trabajo a otro cada dos o tres años, y eso ya no es posible".
Según un estudio del 2010 coelaborado por Hare, alrededor del 4% de los altos directivos muestran tendencias psicópatas, por encima del 1% que los investigadores dicen que normalmente puede encontrarse en la sociedad.
"La gente tiende a pensar en los psicópatas como criminales. De hecho, la mayoría de los psicópatas no son criminales", dijo Hare, un pionero en el estudio de la psicopatía, quien desarrolló el primer test de diagnóstico para los trastornos mentales en 1980. "Ellos no salen a mutilar, robar y violar, sino que encuentran otras maneras de satisfacerse sin hacer algo necesariamente ilegal... como tomar riesgos con la propiedad o el dinero de otros".
Lo cual plantea una pregunta inquietante: ¿Por qué es cuatro veces más probable encontrar a los psicópatas en la alta dirección?
El psicópata exitoso
El 'psicópata corporativo' trae a la mente el personaje de Patrick Bateman, el banquero de Wall Street que mataría a un colega por conseguir una tarjeta de presentación en la película American Psycho, basada en el polémico libro de Brett Easton Ellis. Sin embargo, en el mundo laboral real, los ejecutivos que muestran tendencias psicópatas suelen ser encantadoramente carismáticos en el primer encuentro, proyectando una confianza que se basa en el engaño, dicen los psicólogos.
Mienten sin remordimiento, roban el crédito de los logros ajenos y son hábiles en transferir la culpa de sus errores, dicen los psicólogos. Los psicópatas son más propensos a tener relaciones sexuales superficiales de corto plazo - a menudo en el lugar de trabajo - y se aburren fácilmente. Son propensos a tomar riesgos sin preocuparse por las ramificaciones.
"La mayoría de nosotros tiene una imagen de la psicopatía que es inexacta: pensamos en el asesino, en el loco (...). De hecho la psicopatía es un trastorno de personalidad que puede dar, o no, lugar a un comportamiento criminal", dijo Paul Babiak, un psicólogo industrial de Nueva York que hizo equipo con Hare en Snakes and Suits, y una serie de estudios sobre psicópatas en el lugar de trabajo durante los últimos 16 años.
Los psicópatas se sienten atraídos hacia las personas y posiciones poderosas. "A ellos les gusta jugar juegos mentales con la gente y ganar dinero con ello", dijo Babiak, quien entrena a ejecutivos en el trato con colegas psicópatas. La mayoría de sus clientes está en la industria de los servicios financieros. "Ellos no son estúpidos.Pueden decodificar lo que se espera de ellos e interpretar el papel".
Una ventaja de los psicópatas es que no están nadando en el mar de emociones que colorea y guía la mayor parte de nuestra toma de decisiones. "Los psicópatas son grandes bullies", dijo Boddy, autor del libro Corporate Psychopaths: Organizational Destroyers (Psicópatas corporativos: destructores organizacionales).
"Son astutos, manipuladores, y excelentes para diseñar situaciones. Aunque no tienen emociones por sí mismos, pueden crear situaciones emocionales", dijo Boddy. "El resto de nosotros no se da cuenta que estamos siendo manipulados hasta que es demasiado tarde".
Programados para los problemas
El trabajo de Babiak y Hare que explora los psicópatas en el lugar de trabajo ganó fuerza a raíz de la implosión de Enron y Worldcom durante el cambio de siglo, y ahora está recibiendo un renovado interés por la crisis financiera y varios casos de fraude de alto perfil, tales como el esquema Ponzi de Bernie Madoff y la condena por abuso de información privilegiada del administrador de fondos Raj Rajaratnam; aunque no ha habido acusaciones comprobadas sobre el estado mental de estas personas.
Gran parte del estudio de la psicopatía proviene de las cárceles, no del lugar de trabajo, y "por una buena razón", dijo Babiak. "El comportamiento (de un preso en el pasado) está documentado, son capaces de comprobar si está diciendo la verdad o no gracias a registros, puedes observarlos en entornos sociales".
Ahí radica el problema con el estudio de esta afección y de su impacto en el lugar de trabajo: "Estamos pasando un mal rato haciendo este tipo de investigación porque las empresas no quieren saber", dijo Hare, quien ha asesorado al FBI acerca de los psicópatas y ayudó a la actriz Nicole Kidman a prepararse para su papel en el thriller de 1993 Malice.
El problema también radica en el diagnóstico. Es fácil confundir los síntomas de la psicopatía con una simple política de oficina o habilidad empresarial. Los psicópatas "creen que las reglas no se aplican a ellos", dijo Babiak.
Los psicópatas tienen el don de encontrar la debilidad y la inseguridad de sus colegas, y disfrazar esta habilidad maliciosa de "crítica constructiva". Siempre recurren a ejercer su encanto sobre aquellos que tienen poder en su empresa - y también ejercen malicia en contra de sus colegas o subordinados - . Pero, ¿que eso no es solamente 'progreso profesional'? "No pueden terminar lo que se proponen, porque son propensos al aburrimiento, pero pueden ser fácilmente calificados como 'multitarea'", dijo Babiak.
"La toma de riesgos puede ser beneficiosa. Una falta de empatía puede ser beneficiosa si es necesario tomar una decisión basada en la razón", agregó Hare.
El daño causado
La diferencia, dicen los investigadores, es que la mayoría de las personas con grandes ambiciones desarrolla distintas personalidades en el trabajo y en casa. Los psicópatas no varían su comportamiento: están programados para los impulsos patológicos. "Ellos actúan de la misma forma con su madre o su hija", dijo Hare, dañando a miembros de la familia tan hábilmente como a sus compañeros de trabajo.
Aunque los factores ambientales juegan un papel, la psicopatía tiene sus raíces en la biología. Los escáneres cerebrales de los psicópatas muestran que las áreas del cerebro que regulan la emoción en los psicópatas no son tan activas como las de un adulto normal. Al mostrarles palabras cargadas de significado emocional - como 'violación', 'sangre' o 'cuchillo' - , su actividad cerebral muestra la misma reacción que cuando les muestras 'árbol' o 'roca'.
"Lo que llamamos conciencia no es un mecanismo puramente intelectual, sino que tiene un fuerte componente emocional. Este componente emocional sirve para diferenciar entre sólo conocer las reglas del juego y dejarse guiar por estas reglas", dijo Hare. Los psicópatas, desinhibidos de emociones, son "algo así como un auto con gran poder, pero con frenos débiles".
La crisis representa tiempos dorados para oportunistas laborales calculadores como los psicópatas, dicen los psicólogos. Pero el daño ya hecho - la moral defectuosa, el trabajo en equipo deficiente, la ejecución no efectiva de la estrategia - pueden ser difíciles de cuantificar en los balances generales corporativos, a menos que el psicópata se desvíe hacia la delincuencia real.
El crimen en el lugar de trabajo va en aumento. Un informe de noviembre de PriceWaterhouseCoopers muestra que la delincuencia económica mundial va en aumento: un alza del 13% desde su encuesta mundial en 2009, con un costo promedio por empresa de 5 millones de dólares. Y la mayoría de los delitos se producen dentro del trabajo: 56% de las empresas dicen que los agresores eran empleados.
"Es posible que algunas personas defrauden tu negocio en un rango que va desde tomar el cambio de la caja hasta robar decenas de miles (de dólares)", dijo Babiak. "El psicópata no ve ninguna diferencia y no siente ningún remordimiento".
Comentario: Sugerimos la lectura de el artículo Análisis: "El Test del Psicópata: Un viaje a través de la industria de la locura" de Jon Ronson para un análisis más profundo.
También le sugerimos:
La defensa en contra del psicópata - El arte de la supervivencia urbana
¿Qué es un psicópata?
Vía: Señales de los tiempos
viernes, 13 de enero de 2012
Obama sigue con su propaganda y declara: «el Gobierno venezolano ha amenazado los valores democráticos básicos»
"Estados Unidos tiene un club de amigos que son los terroristas del mundo. Donde entran no sacan cuenta de cuántos muertos, lo que les importa son sus objetivos", ha criticado hoy el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), gobernante en este país sudamericano, a Washington por lo ocurrido en Irak y en Libia. En una rueda de prensa, el primer vicepresidente del PSUV, Diosdado Cabello, mencionó también a las víctimas civiles en las calles de los propios Estados Unidos, donde "cada día son mayores los atropellos internos a los ciudadanos norteamericanos".
"Que si somos amigos de Irán, que si somos amigos de Cuba, que si somos amigos de algunos países que a ellos [a EE. UU.] no les gusta", admitió Cabello. Apreció que los señalamientos de Barack Obama manifiestan "su carácter injerencista" y subrayó que el Gobierno venezolano los rechaza. De este modo Caracas ha reaccionado a la preocupación que manifestó Obama por los derechos humanos en Venezuela y por sus relaciones con Irán y Cuba.
Por su parte, Hugo Chávez señaló durante el consejo de ministros que su homólogo estadounidense es un irresponsable que busca votos para su reelección atacando a Venezuela y a su modelo político. "No seas tan irresponsable, Obama eres un farsante, nosotros somos libres y más nunca seremos colonia tuya", subrayó Chávez.
"Obama das lastima, eres la más grande frustración para las colonias negras, eres la vergüenza de toda esa gente, busca tus votos allá, pero cumpliéndole a tu gente”, afirmó el mandatario venezolano.
A Estados Unidos le "preocupan las acciones" del Gobierno de Hugo Chávez, ya que hay algunas que "han restringido los derechos del pueblo venezolano, han amenazado los valores democráticos básicos y han dejado de contribuir con la seguridad en la región", lamentó el presidente norteamericano Barack Obama por escrito, contestando a un cuestionario enviado por el diario El Universal.
"En Venezuela se han tomado medidas para restringir" dos factores claves, sin los cuales una democracia no puede prosperar: la libertad de prensa y la separación de poderes", detalló el mandatario. Otro motivo para la inquietud internacional, según Obama, es la relación de Caracas con Irán. "Hasta la fecha las autoridades venezolanas han demostrado muy poco interés" en los "esfuerzos comunes para impedir el terrorismo y el narcotráfico", comentó.
Obama insistió en que Irán es un país que "ha apoyado de manera consistente el terrorismo internacional que ha dejado sin vida a hombres, mujeres y niños inocentes alrededor del mundo, incluyendo en el continente americano". Reiteró que Teherán está "oprimiendo brutalmente" a su gente "simplemente por exigir ellos sus derechos universales" y continúa promoviendo "un programa nuclear que amenaza la seguridad de Oriente Medio". Reprochó a Venezuela por "no cooperar plenamente con los esfuerzos antiterroristas" a partir de 2006 y recordó que EE. UU. se vio obligado a imponer "sanciones a Pdvsa (la empresa estatal Petróleos de Venezuela) por venderle componentes de gasolina a Irán".
El presidente norteamericano subrayó que EE. UU. no tiene la intención de intervenir en las relaciones exteriores de Venezuela, sin embargo, opinó que los vínculos de Caracas con Irán y también con Cuba "no han beneficiado los intereses de Venezuela ni de su gente". En cuanto a Cuba, contra la cual Washington sigue manteniendo el embargo a pesar de las resoluciones de la ONU que durante los últimos 20 años reclaman que lo levante, Obama sostuvo que el propósito de su Gobierno es continuar "apoyando los derechos básicos del pueblo cubano" y subrayó: "La gente de Cuba merece los mismos derechos, libertades y oportunidades que todos los demás. El futuro de Cuba tiene que determinarlo libremente la gente de Cuba. Desafortunadamente, esa no ha sido la realidad durante varias décadas, ni es la realidad actual".
Según el analista político Basem Tajeldine, las declaraciones de Obama son parte de una campaña para desprestigiar al presidente Chávez ante las elecciones de 2012. Según el experto, últimamente hay una escalada de agresión en contra de su Gobierno.
"Es importante resaltar la política de doble estándar que siempre caracterizó a todas las administraciones estadounidenses, incluyendo la actual", comentó Tajeldine a RT. Para el analista, EE. UU. no tiene derecho a decir a Venezuela con quién tiene que relacionarse ni ’catalogar’ a ningún país del mundo por cualquier acto de violación de los derechos humanos, ya que es uno de los mayores responsables de violaciones de los derechos humanos en el mundo. Tajeldine subraya que Venezuela es un país soberano, libre de mantener vínculos comerciales que convengan a los intereses del país.
Fuente: RT/ agencia IPI
miércoles, 28 de diciembre de 2011
Midiendo las patas de la mentira
Y qué lugar ocupa la mentira en nuestras vidas es justamente la pregunta que intentaremos responder.
Empecemos por hacer un esfuerzo voluntario y dejar a un lado toda la carga negativa y la condena social que acostumbramos a descargar sobre el término. Este pequeño esfuerzo nos abrirá la puerta para hacer un ejercicio de análisis más despojado de subjetividades y, consecuentemente, más cercano a verdades objetivas.
La mentira como un estado permanente
La mentira es más un estado en el que se encuentra el hombre común, que una cosa particular externa al hombre y que puede aislarse del mismo. Así entendida, la mentira se manifiesta como una condición humana que indefectiblemente afecta a todos los hombres. Es particularmente interesante descubrir que el término visto de este modo casi puede usarse como sinónimo de ilusión, aunque claro está, este último término lleva todas las de ganar pues socialmente se acepta con mayor agrado la ilusión que la mentira. Muchos padres acostumbran a alimentar "la ilusión" de Santa Claus y la consagrada parafernalia navideña en sus hijos, sin reparar que esto es una vulgar mentira equiparable a decirle a los niños que si se portan bien, a fin de año vendrá en la noche a traerle un regalo un gnomo verde hijo del Odín y Cleopatra.
La inocente ilusión no lo es tanto cuando nos aleja de la realidad lo suficiente como para no hacer contacto con ella.
En el contexto de esta breve exposición debemos entender a la ilusión como un estado de alejamiento de la verdad en el que el hombre se encuentra naturalmente. Y al utilizar el término "naturalmente" estamos queriendo decir justamente eso: de un modo natural, de acuerdo a leyes de la naturaleza. La ilusión es nada más y nada menos que nuestra modalidad de existencia. Vivimos sumergidos en una pequeña pecera y creemos que nadamos en el océano. Nos vemos a nosotros mismos de un modo diferente a como realmente somos. Nos creemos inteligentes cuando cometemos torpezas a diario, creemos que amamos, cuando en realidad sólo intentamos manipular a los demás para beneficio propio, nos consideramos justos pero transgredimos y atropellamos a otros sin la más mínima consideración, ... la lista es interminable. Y lo más notable: todo esto acontece la mayor parte del tiempo sin que siquiera lo notemos.
¿Pero cómo es posible que esto ocurra? El mundo en el que nos desarrollamos, crecemos, y aprendemos, parece particularmente diseñado para mantenernos en este estado. Claro está que sería muy fácil responsabilizar al mundo o a la sociedad y así quedar libre de culpa y parte. Pero la realidad parece revelarse algo más compleja e interesante. Todos nosotros somos parte de esta "maquinaria invisible" que nos sujeta, y de algún modo somos también responsables de nuestra eventual esclavitud.
De pronto parece que nos acercamos al abismo de una paradoja: ¿cómo es posible que existiendo "leyes naturales" que me mantienen atado a una ilusión, y un mundo diseñado para tal fin, sea yo, pobre víctima del destino, responsable de algo? La paradoja desaparece cuando logramos entender que parte de esa naturaleza también es ofrecernos la posibilidad de dejar atrás la ilusión. Pero claro, esto es sólo una posibilidad que puede materializarse sólo después de un largo proceso de aprendizaje y conocimiento de sí mismo, guiado por el interés sincero de liberarse de las ataduras de la ilusión. ¿Parece fácil? No lo es, pero constituye quizá todo el sentido de nuestra existencia.
¿Por qué mentimos?
Hasta el momento hemos esbozado algunas ideas utilizando expresiones como "mundos diseñados", "maquinarias", y haciendo referencia a "fuerzas invisibles subyacentes" que gobiernan nuestra realidad para contenernos y evitar que despertemos del letargo en el que vivimos. Esto, así expresado, no parece abandonar el campo de las ideas vagas apoyadas en la observación personal o en ideas ya expresadas con anterioridad por otros.
La hipótesis que pretendemos plantear es atrevida y exige un mayor esfuerzo por nuestra parte.
Reflexionar acerca de por qué mentimos se presenta ante nuestros ojos como un buen punto de partida. Considerando que la naturaleza contiene los mecanismos que nos atan a la ilusión, sería particularmente útil encontrar cuales son esos mecanismos y de que modo se manifiestan en nuestra realidad a través de la psiquis humana. Así que hacia allá vamos...
Raíces fisiológicas de la mentira
Cuenta un misionero escocés, David Livingston, que en cierta oportunidad fue atacado por un león. Pese a las graves heridas sufridas, tuvo la suerte de sobrevivir y, tiempo más tarde, relatar aquel desgraciado encuentro. Lo realmente asombroso del relato es que en el momento en que todos podríamos imaginar que sintió un terror desgarrador, él experimentó una extraña indiferencia:
"Oí un grito. Sobresaltado, me di media vuelta y vi al león en el preciso instante en que saltaba sobre mí... Clavó sus garras en mi hombro y los dos caímos juntos al suelo. [...] El shock me produjo un estupor similar al que debe sentir un ratón tras el primer zarpazo de un gato. Me produjo una especie de somnolencia, en la cual no sentía dolor ni terror a pesar de que [yo estaba] totalmente conciente de lo que me sucedía. Era como lo que suelen describir los pacientes bajo anestesia con cloroformo, que ven la operación pero no sienten el cuchillo."Daniel Goleman, en su libro "La psicología del autoengaño" hace una interesante interpretación de las singularidades de este evento. En este libro Goleman plantea la hipótesis de que el diseño básico del cerebro contiene una serie de mecanismos para manejar todo tipo de dolor (inclusive las angustias psicológicas y las ansiedades sociales), y que estos mecanismos regulan el modo como percibimos la realidad.
En la naturaleza el dolor psicológico suele estar mayormente relacionado con la posibilidad de ser devorado por un depredador. Enfrentar tal evento lleva a la presa a experimentar auténtico estrés. La ciencia ha encontrado claros indicios de que existe un paquete de reacciones típicas frente al peligro. El estrés se manifiesta entonces como una serie de cambios neurofisiológicos que sufre el organismo en respuesta al ataque o a la amenaza de ataque.
Explica Daniel Goleman:
"Cuando [un individuo] percibe un evento como estresante, el cerebro emite señales al hipotálamo para que segregue una sustancia denominada CRF o factor córtico-liberador. El CRF llega a través de un canal especial a la glándula pituitaria o hipófisis, donde desencadena la liberación de ACTH - hormona adreno-corticotrófica - y de opioides, particularmente endorfinas."En el hombre moderno estos mecanismo pueden dispararse sin que sea necesario enfrentar la muerte o la posibilidad de la misma. En los tiempos que corren afrontar un divorcio, perder el trabajo, sufrir maltrato o desamor, o simplemente reunirnos con los contadores de la empresa, puede constituir un detonante lo suficiente intenso como para experimentar dolor mental o trauma psicológico. Y los mismo mecanismos (posiblemente atávicos) que son observados en animales, pueden observarse en los seres humanos.
Pero ahondemos un poco más en estos mecanismo a la luz de evidencia científica que esclarece el panorama.
Las endorfinas y su efecto sobre la atención
La esquizofrenia es un diagnóstico psiquiátrico en personas con un grupo de trastornos mentales crónicos, caracterizados por alteraciones de la percepción o de la expresión de la realidad (extraído de Wikipedia). Son varias las líneas investigativas que vinculan las dificultades de expresión de los esquizofrénicos con la incapacidad de éstos de mantener la atención sobre un determinado hilo de pensamiento. En este mismo sentido el psiquiatra Monte Bushsbaum y un grupo de colaboradores del National Institute of Mental Health han reunido interesante evidencia relacionando este trastorno de atención con una anormalidad en el sistema de secreción de endorfinas.
Al parecer este sistema, en los esquizofrénicos, "inunda" de endorfinas el cerebro cuando no debería hacerlo. En busca de evidencia que vincule la atención con las endorfinas, el grupo de Bushsbaum hizo algunos interesantes experimentos. Compararon la capacidad de atención de un grupo de esquizofrénicos con la de otro integrado por individuos normales. El desempeño de los esquizofrénicos fue muy malo. Luego les administraron naltrexona (una droga bloqueadora de las endorfinas) y el desempeño de los esquizofrénicos fue notablemente mejor. Pero la gran sorpresa fue cuando administraron naltrexona a los sujetos del grupo normal: la capacidad de atención de éstos se vio mejorada también en forma significativa. De ahí dedujeron que, al parecer, las endorfinas, entre otros posibles efectos, inhiben la atención.
Resumamos entonces qué tenemos hasta aquí:
- El ser humano (como casi cualquier otro organismo) acarrea en su cerebro una serie demecanismos de control automáticos que le ayudan a lidiar con el dolor, ya sea que este sea físico o, lo que es más frecuente en el hombre, psicológico.Empieza a asomar una posible relación entre dolor mental y atención. Lo señalado parece indicar que disminuir, o quizá desviar, la atención del "hecho aterrador" ayuda a lidiar con el dolor mental. En esos casos toma lugar una suerte de trueque en donde se sacrifica atención a cambio de mitigar el sufrimiento. El sacrificio de atención tiene como efecto primario desplazar fuera de la conciencia el dolor y aquellos sucesos que lo ocasionan. Pero ¿cuál es el precio que debemos pagar a cambio de nuestro ansiado alivio?
- Este mecanismo, entre otras cosas, segrega endorfinas en el momento que se experimenta el estrés.
- Las endorfinas bloquean o inhiben la capacidad de atención.
El alto costo de mitigar el dolor con autoengaño
Desde el momento en que descubrimos que el cerebro parece tener mecanismos (usamos plural porque nos permitimos sospechar que existan muchos más que los expuestos en este artículo) que le permiten manipular nuestras capacidades mentales de percibir la realidad sin que siquiera lo notemos,deberíamos preocuparnos. Es posible que el mundo como lo vemos sea sólo un infiel reflejo de la realidad.
Desviar o reducir la atención implica mucho más que "pensar en otra cosa". Significa que, cuando los hechos (la realidad) no sean consecuentes con mis deseos y expectativas, o consistentes con mi percepción del mundo, si mi tolerancia al dolor es baja, se desencadenarán mecanismos en mi interior que facilitarán cambiar el foco de atención o suprimir pedazos de la realidad. Y aún en aquellos casos en que la fuerza de los hechos sea demasiado brutal como para poder ignorarlos de esta manera, siempre será posible alterar su significado. La mente utilizará sus más finos recursos para ridiculizar, minimizar o racionalizar los hechos con tal de hacerlos digeribles.
Así se perpetúa el adormecimiento de la conciencia a través de un ciclo que se auto refuerza. El dolor mental dispara mecanismos automáticos que están fuera del alcance del control voluntario. Estos mecanismos, en aras de mitigar el dolor, promueven el autoengaño, y este autoengaño catapulta nuestra subjetividad a límites insanos. Cuanto más engañados vivimos, más alejados de la verdad estamos y menor es nuestra capacidad de entender la realidad. Con menos entendimiento la fricción con la realidad nos produce más dolor mental aún, y nuestras posibilidades de autocontrol se ven reducidas drásticamente. Con más dolor y sin autocontrol aquellos mecanismos inconscientes que iniciaron la cadena se desenvuelven a sus anchas, sin censura ni cuestionamientos de nuestra parte, pues nuestra escasa voluntad se ve cada vez más disminuida.
Nuestra psiquis, al alterar nuestra percepción, nos conduce al error. Es entonces posible que estemos convencidos de una cosa y la realidad sea justamente todo lo contrario. Tal es el caso de aquel que se cree un ser extraordinariamente generoso por hacer servicio comunitario los fines de semana y mira con desdén a "los otros", los que llevan "una vida vacía". Este individuo difícilmente podrá descubrir que las fuerzas que lo motivan a prestar ese servicio son muy distintas a las que él imagina: la vanidad, la vanagloria, la auto adoración, alimentar esa sensación de placer y bienestar que le produce "ser mejor" que otras personas, ..., todos objetivos tendientes a mitigar el dolor de su incomprendida existencia, una existencia muchas veces signada por la ignorancia y el miedo. O el caso de aquel joven científico, destacado por su escepticismo, escepticismo que lo hace sentir objetivo, buscador de la verdad, ..., pero en el fondo esconde un hombre con mucho miedo; pavor por lo desconocido y pánico por todo lo nuevo determinan su comportamiento, y su psiquis fuera de control disfraza este temor con atributos valerosos, casi heroicos.
Un individuo con una conciencia disminuida, adormecida, entrega el gobierno de su voluntad a mecanismos automáticos cuyos objetivos y lealtades están principalmente alineados con leyes naturales que tienen que ver más con la conservación, la supervivencia, y quizá, por qué no, como teorizan algunos estudiosos del gnosticismo, con la evolución de superorganismos para los que el individuo es simplemente un órgano o una simple célula.
Una conciencia despierta, lúcida, potencia el autogobierno, y con él la posibilidad de ganar individualidad y alinearnos con leyes naturales que promuevan nuestro crecimiento, nuestra evolución, y el desarrollo de potencialidades espirituales que superan los límites imaginables de la materia.
¿Cuá es la salida? ¿Cómo escapar de la ilusión? ¿Cómo cancelar el contrato con la mentira? Un intento de respuesta nos llega de la mano del Dr. Ronald David Laing:
El espectro de lo que pensamos y hacemosEsta parece ser la punta de la madeja, el hilo del cual tirar para comenzar a controlar "la máquina que habitamos". Ocuparnos de comprender cómo es que la "no percepción" afecta nuestros actos y pensamientos constituye el primer paso de un largo y emocionante viaje.
está limitado por lo que no percibimos.
Y, dado que no percibimos
lo que no percibimos,
poco podemos hacer
para cambiar,
hasta tanto no percibamos
cómo el no percibir
modela nuestros pensamientos y nuestros actos.
Sott.net
