viernes, 20 de abril de 2012
viernes, 6 de abril de 2012
Capriles Radonski al asedio y asalto de la embajada Cuba en Venezuela. Golpe de estado abril 2002
La Embajada de Cuba en Caracas fue asaltada y hordas de escuálidos y gusanos pretendían asesinar al personal diplomático cubano
La Revolución no será Transmitida
Trata sobre la insurrección que derrotó al golpe de Estado contra el presidente Chávez, es un documental que revela los momentos más dramáticos del proceso revolucionario bolivariano. El film sigue paso a paso las incidencias claves del golpe del 11 de abril de 2002, en Caracas; y la volatilidad de la dictadura más corta en la historia latinoamericana, con apenas 47 horas de duración.
Uno de los aspectos centrales, quizá la razón de ser de la película, es aquél que muestra los registros de imágenes y audios inéditos hasta su edición, donde los canales de televisión confiesan como organizaron el golpe junto a un sector de alto mando militar. Tal manifestación del golpismo convicto y confeso, jamás registrado en la lista de golpes latinoamericanos (se cuentan 283 golpes desde 1929 hasta 2001), constituyen un verdadero impacto periodístico, semiótico y político.
A mediados de 2003, este film obtuvo dos premios europeos como mejor documental periodístico. El siglo XX se ha caracterizado por ser la centuria de la imagen, por dar cuenta de la historia humana con documentos iconográficos; donde la verdad es leída desde la imagen.
martes, 13 de marzo de 2012
jueves, 8 de marzo de 2012
Bad Guys ¿Son más poderosas las corporaciones que las naciones?
Recientemente se dio a conocer que Apple ha rebasado un valor de capitalización de 500 mil millones de dólares, algo que solamente han logrado alcanzar en su momento Microsoft, Exxon Mobil, Cisco y General Electric. Esta cifra pone a Apple por encima de países enteros en lo que se refiere a su poder económico y sugiere una tendencia que ya ha sido esbozada en las teorías de conspiración y en las novelas de ciencia ficción: que las corporaciones serán (o son ya) los verdaderos amos del mundo.
El capital de Apple actualmente supera al Producto Interno Bruto de países como Grecia (312,042 mdd), Argentina ( 435,179 mdd), Polonia, Bélgica, Suecia, Arabia Saudita y Taiwán.
El éxito boyante de Apple y de algunas otras corporaciones está sustenado, por supuesto, en el libre mercado y en la globalización que les permite manufacturar productos a bajos costos y venderlos en todo el mundo a costos elevados: se calcula que fabricar un iPhone cuesta entre $12 y $30 dólares, los obreros, muchos de ellos niños ganan, $1.78 dólares la hora o menos, pero este supergadget se vende entre $200 y $400 dólares en Estados Unidos y llega alcanzar hasta los $1000 dólares en algunos países. Como hemos publicado aquí y aquí, algunos de los efectos colaterales del libre mercado son una versión moderna de la esclavitud, la cual poca mella parece hacerle al imperio de marketing de Apple.
Más allá de las condiciones inhumanas en las que muchas personas trabajan, especialmente en Asia, para fabricar los productos que ávidamente consumimos en Occidente, quizás lo más alarmante del asunto es que las corporaciones tienen la capacidad de modificar las leyes a conveniencia pero casi nunca, por una alquimia legal o por el poderoso lobby que ejercen, de padecer estas leyes y ser castigadas cuando las violan. Podríamos decir que los gobiernos a fin de cuentas trabajan para los intereses de las corporaciones: son fundamentalmente la forma en la que estas (supra)entidades pueden incrementar sus ganancias sin depender de la vicisitudes de la economía de un país.
Tenemos como ejemplo el caso de las guerras en Estados Unidos y sus países aliados. Aunque estas guerras han sido un pésimo negocio para los ciudadanos comunes y corrientes, los grandes contratistas militares, las petroleras, los bancos (HSBC tomó control del banco central de Irak) y demás compañías de seguridad y tecnología se han visto enormemente beneficiadas por estas empresas bélicas, que desde el bien común son actos irracionales. Existe un patrón: corporaciones como Haliburton, Lockheed Martin o Blackwater (hoy Xe Services), entre otras, todas tienen altos ejecutivos que han tenido puestos - o mantienen relaciones cercanas - en los más altos niveles del gobierno de Estados Unidos. Tal vez esto nos ayude a entender por qué se montan gigantescas campañas (o eventos de falsa bandera) para influir en la opinión pública y aun cuando estas no logran funcionar del todo, de todas formas se dirige una nación a la guerra: para el beneficio de una bien aceitada red de corporaciones.
Se nos ha adoctrinado - esto sucede especialmente en Estados Unidos - con un sentido patriótico de pertenecer a una nación y a una serie de valores un tanto abstractos que nos otorgan unidad y una especie de fraternidad por la cual incluso es justo morir. La defensa de estos valores, de esta identidad colectiva, es lo que sustenta involucrar a cientos de miles de personas en una guerra a decenas de miles de kilómetros para matar a cientos de miles de personas que no conocen. Todo por un símbolo un tanto ilusorio. Pero más allá de que exista toda una superestructura ideológica - la libertad, la democracia o la guerra santa cristiana o islámica - que fundamente una guerra, habría que ponernos a pensar si en muchos casos estos fundamentos no son mecanismos de control mental, propaganda viral con las que comulgan las masas y los soldados y quizás algunos políticos, pero que para las personas que verdaderamente influyen y se benefician con la decisión de iniciar una guerra son solamente estrategias de marketing. ¿Qué será más importante para Dick Cheney y Donald Rumsfeld? ¿Los millones de dólares que obtienen con estas políticas o los valores americanos y la palabra del Señor? ¿Acaso cuando lanzan una ofensiva militar a Irak o a Afganistán están pensando en el pueblo estadounidense más que en sus amigos?
Para algunos teóricos de la conspiración los altos mandos de los gobiernos del mundo están controlados por una especie de religión secreta. Difícil saberlo. Pero también podría ser que su religión, como parece connotar el In God We Trust del billete de un dólar, se ha fusionado con el dinero.
Como tenemos el caso de las guerras, también tenemos el caso de los bancos y las burbujas financieras. La crisis financiera del 2008 significó para millones de personas un colapso en sus finanzas personales. Pero no para los bancos: cifras dadas a conocer por Bloomberg muestran que los grandes bancos recibieron un rescate 7,77 billones de dólares. Mientras el ciudadano promedio veía como se encogía su cuenta bancaria, los seis bancos más grandes de Estados Unidos (Goldman Sachs, Citibank, Bak of America, JP Morgan, Wells Fargo y Morgan Stanley) atravesaron la crisis financiera con un crecimiento fabuloso: de 6.8 billones de dólares en activos en el 2006 pasaron a 9.5 billones de dólares en el 2011. La verdadera cantidad de dinero que la Reserva Federal inyectó a los bancos fue ocultada por el ahora Secretario del Tesoro Timothy Geithner, según los mismos documentos declasificados de la Reserva Federal.
¿Cómo logran los bancos esta imunidad a la crisis? Por una parte son ellos mismos los que la provocan y de manera relacionada son ellos mismos los encargados de decidir cómo se resuelve la crisis: crean el problema (el caos) y luego reestablecen el orden. El caso más emblemático es el de Goldman Sachs. Este banco responsable en buena medida de la crisis inmobiliaria y uno de los grandes beneficiarios del rescate, ha colocado a sus ejectuvos consistentemente en los puestos más altos del gabinete económico de Estados Unidos, desde Rick Rubin a Larry Summers y Hank Paulson. Algo similar ha hecho con la crisis en Europa, donde los puestos de los primeros ministros de Grecia e Italia y el presidente del Banco Central Europeo son ahora ocupados por Lucas Papademos, Mario Monti y Mario Draghi, los tres con un pasado laboral común: todos trabajaron para el gigante financiero Goldman Sachs. Draghi fue vicepresidente para Europa de la firma entre 2002 y 2005, Monti es consejero internacional desde 2005 y Papademos operó cuando fue presidente del Banco Central Helénico (1994-2002) donde se le acusa de perpetrar un fraude que terminó beneficiando a Goldman Sachs.
Ya lo decía Thomas Jefferson:
Creo que las instituciones bancarias son más peligrosas para la libertad que los ejércitos. Si el pueblo estadounidense alguna vez permite que los bancos privados controlen la emisión de divisas, primero a través de la inflación, luego de la deflación, los bancos y las corporaciones que crecerán alrededor nos despojarán a la gente de su propiedas hasta que los niños se despierten sin hogar en el continente que sus padres conquistaron.No es nuestra intención aquí evocar un sentido patriótico, sino distinguir que esta tendencia ha sido patente desde hace 200 años.
Evidentemente existen matices y es una exageración pensar que las coproraciones son malignas o que deben de ser abolidas sistemáticamente, sin cortapisas. Es también iluso pensar que dejarán de existir y tener un gran poder. Pero por otro lado recordamos la definción de Mussolini: "El fascismo debería de ser llamado corporativismo porque es la fusión entre el estado y el poder corporativo". Esta fusión parece haberse dado, la diferencia con el fascismo de Mussolini o de Hitler es que actualmente los estados están al servicio de las corporaciones, cuando en esos casos las corporaciones estaban al servicio de estados totalitarios.
En su novela Snowcrash, Neal Stephenson imagina un mundo donde las corporaciones han constituido sus propios estados-nación y cobran a los ciudadanos por el servicio de poder vivir en su territorio. La CIA es la Central Intelligent Corporation y la Libería del Congreso es una especie de Apple Store. ¿Sucederá esto en un futuro cercano? ¿O será más cómodo para las corporaciones seguir manteniendo la fachada de los gobiernos para que éstos hagan el trabajo sucio por ellas?
Vía: Señales de los Tiempos
jueves, 2 de febrero de 2012
¿Tienes un jefe psicópata? Aprende a identificarlo
Puedes llamarlo el camino psicópata hacia el éxito.
La palabra psicópata - un narcisista sin conciencia, que imita las emociones en lugar de sentirlas realmente - trae a la mente a asesinos seriales como Ted Bundy o asesinos de ficción como Hannibal Lecter o Dexter, el antihéroe de la popular serie de TV. Pero los psicólogos dicen que la mayoría de los psicópatas no están tras las rejas, y al menos un estudio muestra que las personas con tendencias psicópatas tienen cuatro veces más probabilidades de estar en la alta dirección.
"No todos los psicópatas están en la cárcel; algunos están en la sala de juntas", dijo el médico Robert Hare, un psicólogo canadiense y coautor del libro Snakes in Suits: When Psychopaths Go To Work (Víboras en trajes: Cuando los psicópatas van a trabajar).
El investigador británico Clive Boddy cree que la crisis financiera de 2007-2008 provocó la creciente proliferación de personalidades psicopáticas en las oficinas, ya que cada vez menos personas pasan muchos años trabajando en la misma empresa.
"Si trabajas en una empresa durante el transcurso de 20 o 30 años, la gente puede saber cómo eres y cómo tratas a las personas, independientemente de cómo te muestres en una entrevista", dijo Boddy, cuya Teoría de Psicópatas Corporativos de la Crisis Financiera Mundial (Corporate Psychopaths Theory of the Global Financial Crisis), fue publicada recientemente en el Journal of Business Ethics. "Obviamente, en estos días, la gente se mueve de un trabajo a otro cada dos o tres años, y eso ya no es posible".
Según un estudio del 2010 coelaborado por Hare, alrededor del 4% de los altos directivos muestran tendencias psicópatas, por encima del 1% que los investigadores dicen que normalmente puede encontrarse en la sociedad.
"La gente tiende a pensar en los psicópatas como criminales. De hecho, la mayoría de los psicópatas no son criminales", dijo Hare, un pionero en el estudio de la psicopatía, quien desarrolló el primer test de diagnóstico para los trastornos mentales en 1980. "Ellos no salen a mutilar, robar y violar, sino que encuentran otras maneras de satisfacerse sin hacer algo necesariamente ilegal... como tomar riesgos con la propiedad o el dinero de otros".
Lo cual plantea una pregunta inquietante: ¿Por qué es cuatro veces más probable encontrar a los psicópatas en la alta dirección?
El psicópata exitoso
El 'psicópata corporativo' trae a la mente el personaje de Patrick Bateman, el banquero de Wall Street que mataría a un colega por conseguir una tarjeta de presentación en la película American Psycho, basada en el polémico libro de Brett Easton Ellis. Sin embargo, en el mundo laboral real, los ejecutivos que muestran tendencias psicópatas suelen ser encantadoramente carismáticos en el primer encuentro, proyectando una confianza que se basa en el engaño, dicen los psicólogos.
Mienten sin remordimiento, roban el crédito de los logros ajenos y son hábiles en transferir la culpa de sus errores, dicen los psicólogos. Los psicópatas son más propensos a tener relaciones sexuales superficiales de corto plazo - a menudo en el lugar de trabajo - y se aburren fácilmente. Son propensos a tomar riesgos sin preocuparse por las ramificaciones.
"La mayoría de nosotros tiene una imagen de la psicopatía que es inexacta: pensamos en el asesino, en el loco (...). De hecho la psicopatía es un trastorno de personalidad que puede dar, o no, lugar a un comportamiento criminal", dijo Paul Babiak, un psicólogo industrial de Nueva York que hizo equipo con Hare en Snakes and Suits, y una serie de estudios sobre psicópatas en el lugar de trabajo durante los últimos 16 años.
Los psicópatas se sienten atraídos hacia las personas y posiciones poderosas. "A ellos les gusta jugar juegos mentales con la gente y ganar dinero con ello", dijo Babiak, quien entrena a ejecutivos en el trato con colegas psicópatas. La mayoría de sus clientes está en la industria de los servicios financieros. "Ellos no son estúpidos.Pueden decodificar lo que se espera de ellos e interpretar el papel".
Una ventaja de los psicópatas es que no están nadando en el mar de emociones que colorea y guía la mayor parte de nuestra toma de decisiones. "Los psicópatas son grandes bullies", dijo Boddy, autor del libro Corporate Psychopaths: Organizational Destroyers (Psicópatas corporativos: destructores organizacionales).
"Son astutos, manipuladores, y excelentes para diseñar situaciones. Aunque no tienen emociones por sí mismos, pueden crear situaciones emocionales", dijo Boddy. "El resto de nosotros no se da cuenta que estamos siendo manipulados hasta que es demasiado tarde".
Programados para los problemas
El trabajo de Babiak y Hare que explora los psicópatas en el lugar de trabajo ganó fuerza a raíz de la implosión de Enron y Worldcom durante el cambio de siglo, y ahora está recibiendo un renovado interés por la crisis financiera y varios casos de fraude de alto perfil, tales como el esquema Ponzi de Bernie Madoff y la condena por abuso de información privilegiada del administrador de fondos Raj Rajaratnam; aunque no ha habido acusaciones comprobadas sobre el estado mental de estas personas.
Gran parte del estudio de la psicopatía proviene de las cárceles, no del lugar de trabajo, y "por una buena razón", dijo Babiak. "El comportamiento (de un preso en el pasado) está documentado, son capaces de comprobar si está diciendo la verdad o no gracias a registros, puedes observarlos en entornos sociales".
Ahí radica el problema con el estudio de esta afección y de su impacto en el lugar de trabajo: "Estamos pasando un mal rato haciendo este tipo de investigación porque las empresas no quieren saber", dijo Hare, quien ha asesorado al FBI acerca de los psicópatas y ayudó a la actriz Nicole Kidman a prepararse para su papel en el thriller de 1993 Malice.
El problema también radica en el diagnóstico. Es fácil confundir los síntomas de la psicopatía con una simple política de oficina o habilidad empresarial. Los psicópatas "creen que las reglas no se aplican a ellos", dijo Babiak.
Los psicópatas tienen el don de encontrar la debilidad y la inseguridad de sus colegas, y disfrazar esta habilidad maliciosa de "crítica constructiva". Siempre recurren a ejercer su encanto sobre aquellos que tienen poder en su empresa - y también ejercen malicia en contra de sus colegas o subordinados - . Pero, ¿que eso no es solamente 'progreso profesional'? "No pueden terminar lo que se proponen, porque son propensos al aburrimiento, pero pueden ser fácilmente calificados como 'multitarea'", dijo Babiak.
"La toma de riesgos puede ser beneficiosa. Una falta de empatía puede ser beneficiosa si es necesario tomar una decisión basada en la razón", agregó Hare.
El daño causado
La diferencia, dicen los investigadores, es que la mayoría de las personas con grandes ambiciones desarrolla distintas personalidades en el trabajo y en casa. Los psicópatas no varían su comportamiento: están programados para los impulsos patológicos. "Ellos actúan de la misma forma con su madre o su hija", dijo Hare, dañando a miembros de la familia tan hábilmente como a sus compañeros de trabajo.
Aunque los factores ambientales juegan un papel, la psicopatía tiene sus raíces en la biología. Los escáneres cerebrales de los psicópatas muestran que las áreas del cerebro que regulan la emoción en los psicópatas no son tan activas como las de un adulto normal. Al mostrarles palabras cargadas de significado emocional - como 'violación', 'sangre' o 'cuchillo' - , su actividad cerebral muestra la misma reacción que cuando les muestras 'árbol' o 'roca'.
"Lo que llamamos conciencia no es un mecanismo puramente intelectual, sino que tiene un fuerte componente emocional. Este componente emocional sirve para diferenciar entre sólo conocer las reglas del juego y dejarse guiar por estas reglas", dijo Hare. Los psicópatas, desinhibidos de emociones, son "algo así como un auto con gran poder, pero con frenos débiles".
La crisis representa tiempos dorados para oportunistas laborales calculadores como los psicópatas, dicen los psicólogos. Pero el daño ya hecho - la moral defectuosa, el trabajo en equipo deficiente, la ejecución no efectiva de la estrategia - pueden ser difíciles de cuantificar en los balances generales corporativos, a menos que el psicópata se desvíe hacia la delincuencia real.
El crimen en el lugar de trabajo va en aumento. Un informe de noviembre de PriceWaterhouseCoopers muestra que la delincuencia económica mundial va en aumento: un alza del 13% desde su encuesta mundial en 2009, con un costo promedio por empresa de 5 millones de dólares. Y la mayoría de los delitos se producen dentro del trabajo: 56% de las empresas dicen que los agresores eran empleados.
"Es posible que algunas personas defrauden tu negocio en un rango que va desde tomar el cambio de la caja hasta robar decenas de miles (de dólares)", dijo Babiak. "El psicópata no ve ninguna diferencia y no siente ningún remordimiento".
Comentario: Sugerimos la lectura de el artículo Análisis: "El Test del Psicópata: Un viaje a través de la industria de la locura" de Jon Ronson para un análisis más profundo.
También le sugerimos:
La defensa en contra del psicópata - El arte de la supervivencia urbana
¿Qué es un psicópata?
Vía: Señales de los tiempos
viernes, 13 de enero de 2012
Obama sigue con su propaganda y declara: «el Gobierno venezolano ha amenazado los valores democráticos básicos»
"Estados Unidos tiene un club de amigos que son los terroristas del mundo. Donde entran no sacan cuenta de cuántos muertos, lo que les importa son sus objetivos", ha criticado hoy el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), gobernante en este país sudamericano, a Washington por lo ocurrido en Irak y en Libia. En una rueda de prensa, el primer vicepresidente del PSUV, Diosdado Cabello, mencionó también a las víctimas civiles en las calles de los propios Estados Unidos, donde "cada día son mayores los atropellos internos a los ciudadanos norteamericanos".
"Que si somos amigos de Irán, que si somos amigos de Cuba, que si somos amigos de algunos países que a ellos [a EE. UU.] no les gusta", admitió Cabello. Apreció que los señalamientos de Barack Obama manifiestan "su carácter injerencista" y subrayó que el Gobierno venezolano los rechaza. De este modo Caracas ha reaccionado a la preocupación que manifestó Obama por los derechos humanos en Venezuela y por sus relaciones con Irán y Cuba.
Por su parte, Hugo Chávez señaló durante el consejo de ministros que su homólogo estadounidense es un irresponsable que busca votos para su reelección atacando a Venezuela y a su modelo político. "No seas tan irresponsable, Obama eres un farsante, nosotros somos libres y más nunca seremos colonia tuya", subrayó Chávez.
"Obama das lastima, eres la más grande frustración para las colonias negras, eres la vergüenza de toda esa gente, busca tus votos allá, pero cumpliéndole a tu gente”, afirmó el mandatario venezolano.
A Estados Unidos le "preocupan las acciones" del Gobierno de Hugo Chávez, ya que hay algunas que "han restringido los derechos del pueblo venezolano, han amenazado los valores democráticos básicos y han dejado de contribuir con la seguridad en la región", lamentó el presidente norteamericano Barack Obama por escrito, contestando a un cuestionario enviado por el diario El Universal.
"En Venezuela se han tomado medidas para restringir" dos factores claves, sin los cuales una democracia no puede prosperar: la libertad de prensa y la separación de poderes", detalló el mandatario. Otro motivo para la inquietud internacional, según Obama, es la relación de Caracas con Irán. "Hasta la fecha las autoridades venezolanas han demostrado muy poco interés" en los "esfuerzos comunes para impedir el terrorismo y el narcotráfico", comentó.
Obama insistió en que Irán es un país que "ha apoyado de manera consistente el terrorismo internacional que ha dejado sin vida a hombres, mujeres y niños inocentes alrededor del mundo, incluyendo en el continente americano". Reiteró que Teherán está "oprimiendo brutalmente" a su gente "simplemente por exigir ellos sus derechos universales" y continúa promoviendo "un programa nuclear que amenaza la seguridad de Oriente Medio". Reprochó a Venezuela por "no cooperar plenamente con los esfuerzos antiterroristas" a partir de 2006 y recordó que EE. UU. se vio obligado a imponer "sanciones a Pdvsa (la empresa estatal Petróleos de Venezuela) por venderle componentes de gasolina a Irán".
El presidente norteamericano subrayó que EE. UU. no tiene la intención de intervenir en las relaciones exteriores de Venezuela, sin embargo, opinó que los vínculos de Caracas con Irán y también con Cuba "no han beneficiado los intereses de Venezuela ni de su gente". En cuanto a Cuba, contra la cual Washington sigue manteniendo el embargo a pesar de las resoluciones de la ONU que durante los últimos 20 años reclaman que lo levante, Obama sostuvo que el propósito de su Gobierno es continuar "apoyando los derechos básicos del pueblo cubano" y subrayó: "La gente de Cuba merece los mismos derechos, libertades y oportunidades que todos los demás. El futuro de Cuba tiene que determinarlo libremente la gente de Cuba. Desafortunadamente, esa no ha sido la realidad durante varias décadas, ni es la realidad actual".
Según el analista político Basem Tajeldine, las declaraciones de Obama son parte de una campaña para desprestigiar al presidente Chávez ante las elecciones de 2012. Según el experto, últimamente hay una escalada de agresión en contra de su Gobierno.
"Es importante resaltar la política de doble estándar que siempre caracterizó a todas las administraciones estadounidenses, incluyendo la actual", comentó Tajeldine a RT. Para el analista, EE. UU. no tiene derecho a decir a Venezuela con quién tiene que relacionarse ni ’catalogar’ a ningún país del mundo por cualquier acto de violación de los derechos humanos, ya que es uno de los mayores responsables de violaciones de los derechos humanos en el mundo. Tajeldine subraya que Venezuela es un país soberano, libre de mantener vínculos comerciales que convengan a los intereses del país.
Fuente: RT/ agencia IPI




