¡NO PODEMOS ACEPTAR PERO NI UN DÍA MÁS ESE GOBIERNO USURPADOR!

Señor Presidente, queridos amigos colegas, cancilleres, secretario general de la OEA, amigas,
amigos todos, aquí tengo noticias de última hora. Situación en Honduras: se reporta que la agresión se incrementó, el Ejército persigue a funcionarios del gobierno, reprimen a manifestantes, acosan con helicópteros en las cercanías del palacio y casa presidencial, se reporta un trabajador muerto y varios heridos, una tanqueta atropella a un trabajador de la comunicación; redoblan la seguridad del palacio con 8 camiones de militares, mucha movilización militar en el palacio, fuente: Telesur. Bien, el juego de los golpistas es decir, como ya lo dice goriletti, que el país va a elecciones libres en noviembre, bueno, yo creo, doctor Insulza y nosotros que estamos en la OEA, en el ALBA, en el SICA, en Unasur, en el Grupo de Río,
ésta es una prueba de fuego para nosotros, porque desde ya habría que asumirlo, si es que
estos golpistas quieren ir ganando tiempo para hacer unas elecciones en noviembre, pues esas
elecciones montadas en este marco no podríamos nosotros tampoco reconocer ningún
gobierno que surja de un proceso electoral montado sobre un golpe de estado.
Creo que habría que decirlo desde ahora, hay que recordar el caso de Haití y aquel buen amigo
que es, de Venezuela, el presidente Jean Bertrand Aristide, lo sacaron igual que sacaron a Zelaya, a punta de cañón, a punta de fusil, claro, Aristide lo sacaron tropas gringas, lo montaron en un avión y se lo llevaron a Suráfrica, allá está todavía, y luego vinieron las elecciones y se olvidó Aristide, como que no hubiera pasado nada, en este caso nosotros, por dignidad, esto no podemos
aceptarlo, como no podemos aceptar pero ni un día más ese gobierno usurpador. Aquí hay otra noticia que estamos tratando de confirmarla: el 4º Batallón de Infantería ubicado en el Departamento de Atlántida se ha sublevado contra los golpistas, y más abajo dice: en este
momento está bloqueado todo el territorio nacional, hay tanques en todo el país. Esto es
posible, los militares hondureños y el pueblo de Honduras tienen el derecho a la insurrección, está inscrito en su Constitución, como el pueblo venezolano hizo uso al derecho de insurrección
ante el gobierno que se instaló en Caracas el 11 de abril mientras me hacían prisionero y a
muchos compañeros, y mataban, masacraban al pueblo en las calles y los militares venezolanos
hicieron uso del derecho a la insurrección y terminó preso el golpista que se había juramentado.
¡YA ESTÁ BUENO DE TANTA AMBIGÜEDAD!: ZELAYA TIENE QUE VOLVER AL PALACIO DE GOBIERNO DE MANERA INCONDICIONAL
Yo creo que ya está bueno de tanta ambigüedad, como aquí se ha dicho, lo dijo Raúl,
lo dijo Evo, lo dijo Correa, lo repetimos nosotros, vamos a ser coherentes, que se acabe ya la
condena pública y el silencio y el permitir, lo cual es una complicidad; desde nuestro punto de vista hay que ejercer todas las presiones posibles, y no es que nos vayamos hoy después de estas
reuniones tan interesantes y documentos muy importantes; y entonces Mel Zelaya quede por allí
como alma en pena, como si no hubiera pasado nada. No, Zelaya tiene que volver al palacio de
gobierno de manera incondicional. A esos golpistas no les queda más camino que rendirse
y entregarse. Ahora, el problema mucho más grave, no es un problema que se limita a Honduras, no, el problema está vivo y latente a lo largo del Continente. Aquí sabemos el gran fracaso del
capitalismo, veamos los índices de miseria, pobreza, exclusión, analfabetismo, niños de la
calle, enfermedades, millones de personas sin viviendas, cada día hay más pobres en América
Latina, cada día es más grande la brecha y la diferencia entre las obscenas riquezas de las
burguesías de cada país y la infinita miseria de un pueblo, de nuestro pueblo.
Mañana cumple 100 años de nacido Juan Bosch, ese gran revolucionario socialista
dominicano, escritor, poeta, que ganó las elecciones, lo derrocaron, se sublevó el pueblo y
los yanquis invadieron y bombardearon, allá están todavía las huellas de los bombardeos; después vino Caamaño, hace poco Raúl me invitó por allá a la casa donde vivió Caamaño y me dijo: mira ahí se despidió el Che de Fidel, cuando el Che se iba para Bolivia, a tratar de crear un Vietnam, dosVietnam, tres Vietnam en América Latina.
LOS REVOLUCIONARIOS DE ESTE CONTINENTE QUEREMOS EL CAMINO DE LA PAZ
Yo pregunto hoy, sobre el recuerdo del Che Guevara ¿qué quieren las burguesías de América
Latina? Y lo pregunto muy en serio ¿Que nosotros formemos un Vietnam, dos Vietnam, tres Vietnam en América Latina? Pudiéramos hacerlo, los soldados revolucionarios de este Continente. Apenas se plantean algunos cambios sueltan de nuevo los gorilas, qué quieren que tomemos los fusiles, pudiéramos hacerlo, varios de los que aquí estamos, anduvimos con fusiles en las manos, ahora qué es lo que quieren las burguesías ¿que volvamos a eso? nosotros no
queremos. Los revolucionarios de este Continente queremos el camino de la paz, no queremos
volver a los fusiles, pero que no nos obliguen porque iríamos a los fusiles, lo digo con toda la
responsabilidad que esto implica, pero nosotros estamos dispuestos a tener Patria.
El único camino a la paz es la justicia, mientras no haya justicia no habrá paz, pero
Kennedy lo dijo un día, la frase es memorable: los que le cierran el paso a las revoluciones pacíficas le abren al mismo tiempo el paso a las revoluciones violentas. Claro era aquella política
de la Alianza para el Progreso que el Che Guevara denunció con mucha claridad allá en Punta del
Este, pocos días antes de que a Cuba la echaran de la OEA por ser marxista-leninista, Evo Morales se declaró marxista-leninista para ver si lo echaban de la OEA. Insulza es “marxistaleninista”… cuando era joven, ahora no lo quiero comprometer con esa tesis de la dictadura del proletariado, ahora, no, tú eres socialista Insulza ¿verdad? ¡claro!, somos socialistas. Ahora, en este caso Manuel Zelaya no está planteando una Revolución, apenas se le ocurrió plantear la posibilidad o la consulta al pueblo, una encuesta por el amor de Dios, una encuesta, vean ustedes hasta dónde llega el desespero de las oligarquías que utilizan las fuerzas militares, Dios cuide al pueblo de Honduras, nadie sabe cómo va a terminar todo esto, nadie sabe cuántos heridos, cuántos presos, ahora mismo me dicen que detuvieron a las periodistas, unas periodistas de Telesur.
LAS OLIGARQUÍAS MANEJAN LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN A SU ANTOJO
Los canales de televisión de Honduras, anoche yo estaba viendo alguno y estaban pasando comiquitas, películas cómicas, comics, lo mismito hicieron en Caracas mientras el pueblo estaba en la calle y parte de la policía masacrándolo, pasaron unas películas, Tom y Jerry, Tarzán de los monos. Las oligarquías manejan los medios de comunicación a su antojo, yo quiero acusar a los
medios de comunicación, a mi no me importa que me digan lo que me digan, una raya más para un tigre, la libertad de expresión, cuál libertad de expresión, las oligarquías se adueñaron de las
televisoras más poderosas, de las radios más poderosas, de los periódicos de mayor circulación y hacen lo que les da la gana, la OEA debería pronunciarse ante este atropello contra la verdad de los pueblos, contra los gobiernos por ejemplo, ¡Ya basta! ¡Ya basta!
Y estos golpistas que cerraron todos los canales y tienen presos quién sabe a cuántos periodistas, las señales de cable, Internet, todo eso, el pueblo de Honduras ahora está sin señales, hasta la energía eléctrica se la cortaron, a la época de las cavernas pretenden llevarnos estos golpistas de Honduras, pero es la burguesía utilizando a los militares.
MILITARES DE HONDURAS: ¡LEVÁNTENSE! ¡DESCONOZCAN ESE GOBIERNO TÍTERE TIRÁNICO! ¡ÚNANSE AL PUEBLO!
Me consta que los militares de Honduras están utilizando el recurso, el expediente de que Chávez está faltándole el respeto a los militares porque yo soy militar y le he hablado a los militares de Honduras, ¡levántense!, ¡desconozcan ese gobierno títere tiránico!, usen el derecho a la rebelión los verdaderos soldados de Honduras y únanse al pueblo en vez de masacrar al pueblo. Si al embajador de Venezuela le ocurre algo o la embajada de Venezuela es allanada o algo, esa es causa de guerra, causa de guerra, así que deben tener mucho cuidado los golpistas de Honduras, nosotros no somos mochos, ni nos vamos a quedar callados, yo por mi parte lo digo, haré todo lo posible, todo lo que pueda hacer para derrocar este gobierno gorila de Honduras, hay que derrocarlo. ¡No bastan las declaraciones! No, hay que apoyar la rebelión en Honduras, una rebelión constitucional, deberíamos llevar a juicio ante organismos internacionales a este Micheletti o goriletti, y a los militares que están apoyando esta barbaridad para sentar precedentes, que no vaya a pasar lo que pasó en Venezuela. Por ahí andan, no les digo pues, el goriletti venezolano allá está, dando clases en unas universidades en Bogotá, protegido y conspirando desde allá con paramilitares contra Venezuela.
HAY QUE DARLE UN ULTIMÁTUM A LOS GOLPISTAS
Yo hace poco tuve que suspender con mucho dolor el viaje a la toma de posesión del presidente
Funes porque detectamos un plan para lanzarle un cohete al avión, pero claro, Posada Carriles,
presidente Obama, Posada, por si es que no lo sabe todavía Obama, Posada Carriles, uno de los
más grandes terroristas de este Continente, en Venezuela estuvo varios años, mató mucha gente,
torturó mucha gente, le puso una bomba a un avión cubano y murieron 73 personas, casi todos
muy jóvenes, él mismo reconoció que puso la bomba y allá está en Estados Unidos, allá está
protegido ¿hasta cuándo esto?, la OEA no ha dicho nada de eso, por cierto, imagínense
ustedes que uno de los terroristas que voló las torres de allá de Nueva York estuviera en
Caracas, imagínense, ya nos hubieran invadido, ténganlo por seguro, se dan cuenta cómo es el
cinismo en este mundo, hasta cuándo, por eso es que pasan estas cosas, por el cinismo, por la
ambigüedad, por la hipocresía. Yo llamo a que pongamos fin a tanto cinismo, a tanta hipocresía y que seamos de una sola pieza, ¿somos demócratas?, bueno seámoslo, ¿somos hermanos? seámoslo, ¿somos solidarios? seámoslo ¡Zelaya tiene que volver, no aceptamos ninguna condición y tiene que volver ya al gobierno de Honduras! ¡Pero ya!
Y si no, hay que darle un ultimátum a los golpistas, no podemos estar aquí, no que en diciembre hay elecciones, no, eso no podemos aceptarlo, cómo aceptar eso, esos criminales deben pagar por lo que han hecho además.
OBAMA PUDIERA HACER UN ESFUERZO MAYOR QUE SOLO DAR UNA DECLARACIÓN
Obama pudiera hacer un esfuerzo mayor que solo dar una declaración o decirle a un vocero
que hable porque él no ha salido, él debería, por qué no, así como nosotros que somos presidentes, igual que él, o mandar un vocero allá.
Todos esos equipos militares que tienen los golpistas de Honduras son equipos militares gringos, hasta dónde está metida la mano de la CIA en esto, yo no sé, hasta dónde la Escuela de
las Américas.
Yo creo que sí, habría que darle un ultimátum a este gobierno espurio, nosotros no lo reconocemos pero el hecho de que no lo reconozcamos no significa que no exista, hay una realidad, entonces hay que emplazarlo. Es un golpe de Estado que está en plena marcha y en el
cual hay múltiples factores. Medios de comunicación que van preparando el terreno hasta dar el zarpazo, las burguesías de cada país, las elites, un congreso en pleno violando la Constitución, presentando un documento, bueno igualito a lo que pasó en Caracas.
Aquí estamos los hijos de Bolívar dando la misma batalla, los hijos de Morazán, los hijos de Sandino, es la misma batalla que no ha terminado, la independencia pues, ahora queremos hacerla por las buenas, la independencia, no queremos las armas, no lo queremos, ahora en el caso de Venezuela nuestra Revolución es pacífica pero no está desarmada, es una Revolución armada, es decir, tiene fusiles, tiene armas sólo para nuestra defensa, no vamos agredir a nadie.
Repito hay un conjunto de factores que hay que señalar: los medios de comunicación que van
satanizando gobiernos, las burguesías van buscando militares, van buscando generales
golpistas, van envenenando la mente de mucha gente, desestabilizando un país, llenándolo de
odio, buscando el momento del zarpazo, es una situación que está en pleno desarrollo y ahora con
este zarpazo que han lanzado es momento de dar una lección a los golpistas y reponer al
presidente, ojalá que sea pacíficamente, pero sino habría que hacerlo por cualquier vía,
siguiendo el mandato de la Constitución de Honduras. Por cualquier vía habría que hacerlo,
que Manuel Zelaya asuma, sin condiciones de ningún tipo, y además, desde mi punto de vista,
que haga su consulta, porque es el pueblo, le están cercenando un derecho al pueblo de
Honduras. Un saludo a todos, todo nuestro respeto y nuestro más grande compromiso por la unidad, por la integración, por la justicia social y por la paz en nuestro Continente, buenas tardes y muchas gracias.

Globovision saca del aire información de RCN Colombia que responsabiliza a los medios de comunicación privados del golpe de estado en Honduras




Vía: Blogger en Videos








La Gaviota Humanocrática (Propuesta ideológica para la discusión) XI


CONCILIO

A manera de inicio:

Recordar nuestro

programa filosófico.

El programa filosófico son los trazos sustanciales de nuestro pensamiento, es lo que

queda después del desbrozamiento total de nuestra teoría. Son los principios irrenunciables.

Podemos resumirlo en pocas frases: el convencimiento inequívoco de que el futuro viable

de la humanidad y la felicidad del humano se encuentran fuera del capitalismo. Como

consecuencia de ello: Lucha irrenunciable contra el capitalismo, y por un sistema de

transición donde la riqueza producida por la sociedad sea distribuida socialmente y no a

individuos privilegiados. Por último la vehemente certidumbre de que siempre la

Revolución es posible.

El Pensamiento Revolucionario y la Revolución Bolivariana.

La teoría revolucionaria florece en época de desequilibrio, esto es comprensible si

recordamos que esta teoría es materialista, determinada por la práctica de donde se nutre y

adonde regresa a corroborar la veracidad de lo elaborado.

El proceso bolivariano, es una rica época de efervescencia revolucionaria, y es

paralelamente un fecundo período de producción teórica. Esperanza Patriótica es uno de los

tributarios de más calidad a ese caudal teórico bolivariano, los remitidos, los libros, los

periódicos, los escritos internos, las discusiones; dan fe de esta afirmación.

En momentos definitorios como el que estamos viviendo, es oportuno sistematizar la

producción teórica de la Esperanza Patriótica, dando especial atención a los aportes

teóricos que nos ayudan en la acción.

Los pensamientos dogmático y reformista, no presentan solución al desenlace

revolucionario. Es decir, no resuelven el problema de cómo pasar de un momento

prerrevolucionario a un momento revolucionario.

El período prerrevolucionario se puede definir como el instante en el que amplios

sectores de la población entienden una medida revolucionaria, es decir aquella medida que

cambia, las relaciones humanas que hasta ese momento rotulaban a la sociedad. Tal fue el

caso de abril y de diciembre.

No obstante el reformismo, el dogmatismo y la revolución pueden caminar juntos

hasta el punto prerrevolucionario, y allí, en el instante de las definiciones se produce el

deslinde, se muestran las diferencias y se separan los componentes. En esta situación de

desenlace, los dogmáticos se pierden machacando soluciones de otros tiempos y otros

lugares; los reformistas ante la disyuntiva de avanzar hacia otras formas de sociedad o

defender a la que los alberga, muestran su verdadera madera y resultan ser la última línea

de defensa del capitalismo. Los revolucionarios, por su parte, plantean dar el paso

revolucionario. Es en este punto de ruptura cuando se deslindan los campos y se evidencia

la calidad revolucionaria. Aquí la Esperanza patriótica hace un importante aporte a la

discusión venezolana, recordando que:

“los deslindes se dan en las épocas de crisis y de grandes definiciones que

cambian el destino de pueblos enteros. Toda la acción política anterior era un acomodo

de fuerzas para este momento”.

Sin embargo, todavía no se resuelve el problema de cómo avanzar en el desenlace

revolucionario. La Esperanza Patriótica tiene dos tesis para entender el avance en el punto

de desenlace. Vale la pena exponerlas con profusión, Se trata del: Complejo Espiritual de la

Dominación y de la Acción Motora Síntesis.

Estos dos conceptos resuelven la filosofía de la estrategia y la táctica revolucionaria.

Acción Motora síntesis: este concepto nos sirve para la planificación de los movimientos

tácticos. Nos dice que una acción, militar o civil, debe ser motora, en el sentido que

promueve otras acciones, es decir da origen a la multiplicación del movimiento, no se

consume en sí misma. También debe ser síntesis de nuestro programa filosófico, resumen

de nuestro pensamiento, muestra de la ética y la moral revolucionaria. Siendo así, una

acción puede ser un éxito desde el punto de vista militar, pero si no provoca otras acciones

o si no sintetiza el pensamiento de la Revolución, entonces es un fracaso. Ejemplo de ello

fue el secuestro de Nihaous.

Por el contrario, una acción puede ser catalogada en primera instancia como un

fracaso militar, pero motivó otras acciones, produjo movimiento, y mostró con claridad la

ética y el programa filosófico de la Revolución, entonces es un éxito y el proceso se alimenta

de ella. Ejemplo de este tipo de acción es el 4 de febrero y el Cuartel Moncada.

Complejo Espiritual de la Dominación: entendiendo este concepto la Revolución tendrá un

faro estratégico, y las acciones dejarán de ser una buena intención y se transformarán en

pasos certeros en el camino de la redención del humano.

La dominación que sobre la sociedad ejerce una clase social o un bloque de clases se

ejerce a través del Complejo Espiritual de Dominación, este consta de dos polos: la

conciencia y las relaciones sociales (la realidad), ambos se influyen mutuamente y se

condicionan entre si. Son dos esferas que pivotean en el poder político.

La Conciencia: es la noción que tenemos de nuestra ubicación en la sociedad, y de las

consecuencias, conductas, responsabilidades, que emanan de esa noción.

La Revolución es en última instancia la disputa por la conciencia de las mayorías de

un país: desalojar de allí la conciencia de la sumisión, que es la que sustenta la dominación,

e instalar la conciencia de la dignidad, permitirá la liberación del humano, que es otra forma

de decir la revolución

En su movimiento evolutivo o en su Revolución, la conciencia toma conocimiento de

su determinación por la existencia y por las relaciones sociales. O lo que es lo mismo,

percibe que forma un complejo espiritual, cuyos polos, conciencia y realidad, se influyen

mutuamente y generan movimiento. La Revolución comienza en la conciencia y se completa

cuando se acopla a nuevas relaciones económicas (de propiedad colectiva) construyendo así

un nuevo Complejo Espiritual

Hoy, en Venezuela, nos encontramos en este punto, estamos en una guerra, que

algunos llaman de cuarta generación y otros llaman guerra revolucionaria, es decir, una

guerra donde se disputa el Complejo Espiritual.

La Revolución Bolivariana ha conseguido despertar la conciencia revolucionaria,

ahora es necesario modificar la realidad, las relaciones sociales para construir el

Complejo Espiritual Revolucionario (Conciencia-Realidad).

La conciencia revolucionaria, que es la conciencia de la Solidaridad, tal como está

consagrado en el preámbulo de la Constitución Bolivariana de Venezuela, no se puede

establecer sin darle una base material, es decir, sin armonizar la conciencia de la solidaridad

con la economía de la solidaridad, sin sustituir la economía del egoísmo que es la economía

del capitalismo por la economía de la solidaridad que es la economía de la sociedad

humanista que construirá la Revolución.

Lo que tenemos ahora es una alteración, una turbulencia en el complejo conciencia-

realidad de la dominación, lo que por supuesto abre posibilidades para su sustitución. Abrir

la posibilidad de arribar a un complejo espiritual revolucionario es una proeza, es un logro

no alcanzado nunca antes en Venezuela. He allí, y no en otra parte, donde debemos buscar

el mérito grandioso de la Revolución Bolivariana.

Todas las acciones de los revolucionarios, todas las acciones del gobierno deben ir

encaminadas a sustituir el Complejo Espiritual de la Dominación, por el Complejo

Espiritual Revolucionario, no hacerlo así es condenar la Revolución a la derrota estratégica.

Podrá pasar el tiempo que sea, podremos obtener muchas victorias, no obstante, si no

construimos el Complejo Espiritual Revolucionario la Revolución será derrotada y la

guerra la habrán ganado los creadores de miseria.

De lo anterior podemos concluir que el monumental edificio del sistema de dominación

tiene un talón de Aquiles. Un punto que cuando es afectado el sistema se desploma. Existe

una zona de armonías, son los cimientos mismos del sistema, allí reside el Complejo

Espiritual de Dominación. Esta zona de armonías tiene una alta sensibilidad, una

dislocación de milímetros en uno de sus componentes puede producir efectos en cascada

que son devastadores para el sistema.

En Venezuela, la zona de armonías del Sistema de Dominación Oligarca está sufriendo una

dislocación, producto de la conciencia de la emancipación que el pueblo ha adquirido. El

peligro para el sistema reside en que cuando la conciencia revolucionaria se encuentra con

una base material que la sustente, y ese ensamble se hace conciente (esto es muy

importante) el acople de la conciencia con la base material debe hacerse conciente, es decir

explicito, justificado, aceptado, debe ser como un chispazo, una iluminación, una Acción

Motora Síntesis. Cuando esto sucede, cuando se forma un núcleo de una nueva

espiritualidad, entonces, el pueblo ha tomado el camino franco hacia la Revolución:

Entiende el papel del Estado de transición, la calidad del Estado pasa a ser influenciada por

el incipiente Complejo Espiritual Revolucionario, y el proceso es ya indetenible. Todas las

revoluciones, desde la Comuna de Paris hasta la Revolución Cubana, tienen esta

característica.

Ilustremos: si socializamos, pongamos un ejemplo, la fabricación de bombillos, es

decir su producción pasa a ser planificada de acuerdo a los requerimientos sociales, y la

riqueza así producida es distribuida por el Estado de acuerdo a las necesidades de la

sociedad. Entonces, sin importar lo pequeño del hecho sino su ejemplo creador de

conciencia, habremos dado un paso fundamental en la Revolución. Porque la producción

pasó de ser planificada para enriquecer a individuos (no importa el número, pensemos en

los accionistas de la bolsa), a una planificación, guiada por el interés social. He allí la esencia

de la Revolución: la sociedad responsable del bienestar de los individuos y estos

responsables del bienestar social. Socializando cualquier producción por pequeña que sea,

hasta la de bombillos, tocamos la esencia de la estructura de dominación, la zona de

armonías y le damos un duro golpe, iniciamos el desplome del sistema oligarca.

Imaginemos por un momento: si conseguimos socializar a PDVSA, si la

reestructuración propuesta toca la zona de armonías (zona del Complejo Espiritual de

Dominación) y se forma el núcleo de la nueva conciencia, la sociedad toda se impregnará

con ese ejemplo y el efecto será un paso definitivo en el camino de la Revolución

latinoamericana, allí está Brasil y Ecuador esperando nuestro ejemplo.

Ahora comprendemos por que la oligarquía evita la verdadera reestructuración de

PDVSA usando sus mejores y más sutiles armas, las que están alojadas en el alma de sus

mejores cerberos; y postulando como distracción una tesis reformista. Las clases

dominantes, por instinto, y por conciencia detectan, con sensibilidad de mantis, la más

mínima alteración de los cimientos de su orden. No toleran una minúscula alteración en su

zona de armonías. Es por eso, que tras una cortina de filantropía, cambios superficiales y

slogans vacíos, están intentando evitar la reestructuración revolucionaria de PDVSA. Y es

por eso que también atacaron tan duro a la Ley de Tierra, ya que rozaba levemente su zona

de armonías en el campo (tenencia de la tierra), obligando a la Revolución a respetar la

propiedad usurpada de la tierra.

He allí la importancia de los cambios propuestos en PDVSA: se trata de construir el núcleo

durísimo del nuevo complejo espiritual, una oportunidad única en 100 años. Son

importantes los cambios y la manera como esos cambios deben darse, la manera de hacerlos

también forma parte del proceso de ruptura.

En PDVSA aún no conseguimos tocar la zona de armonías. Los cambios se limitan a la

superficie. La industria cada día se aleja más del ideal revolucionario y se acerca más al

ideal capitalista. Debemos relanzar los cambios en PDVSA, es necesario disputar la

reestructuración a los factores reformistas y oligarcas tradicionales. En ello va la vida de la

Revolución Bolivariana.

La Revolución no es un ejercicio vano de filantropía, no es un problema de limosna para los

pobres que viven al lado de las refinerías. La Revolución es un cambio en la estructura que

da origen a la pobreza. Por eso el plan de dar limosnas de PDVSA, a pesar de su magnitud,

no es revolucionario, en realidad es contrarrevolucionario, no son más que simples

paliativos. Con migajas se pretende distraer, y evitar los cambios en las estructuras. Ese

plan, que recuerda el celebre proyecto del presidente Kennedy de “Alianza para el

Progreso” es un vil sedativo que no ocultará la irresponsabilidad histórica de sus

proponentes.

Frente a la reestructuración de PDVSA se manifiestan las corrientes reformistas, queriendo

cambiar para dejar todo igual, y la corriente revolucionaria proponiendo el cambio

necesario para consolidar la Revolución.

En diciembre y enero el sistema de dominación nos dio la oportunidad de llegar a su

talón de Aquiles, y no la aprovechamos.

No obstante, no debemos arredrarnos por eso, recordemos que las derrotas

alimentan el camino revolucionario. De estas batallas de diciembre y enero de 2003

sacamos una gran enseñanza, ahora debemos interiorizarla, estudiarla, y prepararnos para

nuevos embates, que seguramente se presentarán. Los más viejos estarán en la retaguardia

y los más jóvenes en las trincheras, dando los pasos necesarios para construir el desenlace

revolucionario.

La Gaviota Humanocrática (Propuesta ideológica para la discusión) IX

La tarea de los Revolucionarios

es ser Revolucionarios.

Ya en mayo del 2003 era evidente que el centro de la confrontación se daba en el terreno

ideológico, y que el teatro de operaciones principal era la industria petrolera. A finales de mayo,

apareció el siguiente artículo que manifiesta nuestra posición sobre el tema petrolero.

Documento Petrolero

Finales de mayo

Durante los meses de diciembre y enero el pueblo venezolano libró su batalla más

extraordinaria y heróica desde la guerra de Independencia. Vencimos a la oligarquía

desnacionalizadora en la batalla por la reapropiación nacional de la riqueza petrolera del

pueblo bolivariano, que se había pospuesto en reiteradas ocasiones de manera

incomprensible, ya que PDVSA se mostraba como uno de los centros más activos de la

conspiración fascista desde el triunfo electoral del 1998.

El conflicto desde siempre fue inevitable. Para acabar con el mito oligárquico,

tecnocrático y antidemocrático de que sólo los elegidos pueden manejar los complejos

recursos petroleros, era preciso desplazar a una oligarquía y a una tecnocracia que se habían

apropiado de la petrolera, trocándola en un aborrecible “fraude técnico transnacional”, en

nombre de su linaje, su poder económico y supuestos conocimientos técnicos exclusivos.

El petróleo es un elemento vital para cualquier proyecto de justicia social. Es el núcleo

de los recursos que ingresan al país y constituyen el pilar para fundar cualquier proyecto

serio de desarrollo social. Solo desde el uso racional y honesto de la renta petrolera,

podremos tener los recursos para generar empleos, educar y alimentar a nuestros hijos con

una adecuada cobertura de salud. De manera que la conspiración desestabilizadora de la

oposición en el mes de diciembre precipitó las acciones y solucionó el problema del cuándo,

pero, puso al descubierto las múltiples interrogantes sobre el cómo.

La victoria cívico-militar sobre el paro fascista permitió resolver un reto que parecía

inalcanzable: desplazar a la casta oligarca que venía digiriendo a la industria petrolera

desde su nacionalización. Rescatar a PDVSA y ponerla al servicio de los mejores proyectos

de la humanidad.

Esta victoria cambió el paisaje político y social de nuestra patria, abrió la compuertas

de la refundación nacional, entramos en una nueva etapa histórica casi sin percibirlo. Los

venezolanos conquistamos la posibilidad de ser dueños de nuestro propio destino. Ahora,

las metas que parecían lejanos sueños son posibilidades inmediatas, lo que hace escasos

meses era impensable, ya es una realidad. Todo ha cambiado. Es necesario, entonces,

replantearnos todo, ajustar las metas, adaptarnos a las nuevas etapas, fijarnos nuevos

limites, dar saltos, construir nuevas fortalezas, estallar muros, romper barreras. Todo pasa

por construir un nuevo piso teórico que nos permita avanzar en la maravillosa

incertidumbre de la construcción de caminos y de sueños. El reto principal es ¿Cómo poner

a PDVSA, al servicio de la revolución? Para dar respuesta adecuada a esta pregunta

necesario refrescar algunos conceptos que nos permitirán abordar la tarea con más precisión

y claridad.

Una revolución, es la sustitución de un sistema de control social, por un sistema

distinto, en el cual se establecen relaciones humanas diferentes. En la Revolución

Bolivariana, se trata de sustituir un sistema de control oligarca, ejercido por una minoría

privilegiada, por un sistema Bolivariano Humanista, ejercido por la mayoría del pueblo

trabajador. Aquel busca el bienestar para una minoría, este procura la mayor suma de

felicidad posible para el pueblo soberano.

Ahora bien, la conducción social se ejerce a través de un Complejo Espiritual de

Dominación, formado por la Conciencia y las Condiciones Materiales que con ella

interactúan.

Antes de seguir precisemos los conceptos:

Conciencia, es el conocimiento que una persona o un sector social tiene de su

ubicación en la sociedad y de la conducta que de ese conocimiento se desprende. Por

ejemplo, en la sociedad esclavista, existía en la generalidad de los esclavos la conciencia de

la esclavitud, ellos sentían su ubicación de esclavos como algo natural, e inmodificable, de

allí se desprendía una conducta de la sumisión que hacia posible mantener aquel sistema de

dominación.

Por otra parte,

Condiciones Materiales: es la objetividad del sistema de dominación, destacando

como fundamental la manera de ganarse la vida, la forma de producir, la forma de reparto

de lo producido, las relaciones de propiedad entre los hombres. En el caso de la sociedad

esclavista sería la relación de propiedad que los señores ejercían sobre los esclavos, la tierra,

los instrumentos de producción, la manera de producir que era principalmente agrícola y

que requería gran cantidad de mano de obra. En este sistema la mayor parte de lo

producido era apropiado por el señor, y al esclavo se le daba lo necesario para su

supervivencia y reproducción.

Los dos componentes del Complejo Espiritual de Dominación, la conciencia y las

condiciones materiales, se influyen mutuamente, reproduciéndose y condicionándose.

Es clásico entender que una revolución, es decir la sustitución de este Complejo

Espiritual de Dominación, comienza por la fractura de la base material. Dicho en otras

palabras: las relaciones de producción entrarían en conflicto con las fuerzas productivas en

continuo crecimiento, lo que produciría un rompimiento del Complejo de Dominación,

demandando nuevas relaciones de producción y, como consecuencia de ello, el surgimiento

de una nueva conciencia y la reproducción de un nuevo Complejo de Dominación. Este era,

en pocas palabras, el pensamiento de la ortodoxia revolucionaria. Sin embargo, en la

realidad las cosas no funcionan ni han funcionado así.

El pensamiento ortodoxo no daba cuenta de la realidad, solo las revoluciones, que

rompieron con el dogmatismo reaccionario de la época, hicieron una revolución. No

obstante, y por razones que no vienen a cuento, el dogmatismo siguió y sigue campeando

en el campo revolucionario. En esta línea de pensamiento, el asalto al Cuartel Moncada, que

el Che califica desde las montañas bolivianas, como un “asalto a la oligarquía y al

dogmatismo”, concreta un nuevo golpe contra el pensamiento ortodoxo. Los cubanos

avanzaron en la elaboración teórica revolucionaria y rescataron “la esencia del pensamiento

revolucionario”, que se evidencia en la frase del Comandante Fidel, cuando dice: “el deber

de todo revolucionario es hacer la revolución” y también cuando junto a Che cuando dice:

“la revolución es un hecho consciente”. Las bases para un rompimiento definitivo con la

ortodoxia fueron sentadas con el Sistema Presupuestario de Financiamiento, que condujo

buena parte del desarrollo económico cubano y buena parte de la formación de la

extraordinaria conciencia adquirida por ese pueblo.

Entre tanto, la teoría revolucionaria fue aplastada por la lápida Soviética, que con su

epitafio, “olvidaron la conciencia”, nos anunciaba el fin de la historia. La Revolución se

olvidó de este debate, se dedicó a vegetar bajo los escombros de la Revolución de Octubre.

Surgieron teorías que justificaban el deslizamiento hacia posiciones de entrega. Los

revolucionarios auténticos fueron arrinconados, víctimas del sarcasmo por intentar resistir.

Cuando la Revolución Bolivariana llegó al poder, al principio fue percibida por la

oligarquía como una fábula más, dirigida por un presidente que gustaba de hablar con un

poco de “picante” en el discurso. Pensaron que la revolución no pasaría de allí, y que todo

quedaría igual. Esta línea la resume la declaración: “fíjense en lo que Chávez hace y no en lo

que dice”. Sin embargo, y para asombro de muchos enemigos y amigos, el Comandante

Chávez fue sembrando con su discurso “picante” una nueva conciencia en el pueblo

humilde. Rápidamente, la oligarquía vio el peligro de la creación de esta nueva conciencia,

que ubicaba a la población más humilde en el entendimiento de los siglos de expoliación de

una gran riqueza que debía favorecerlos, y de las funestas consecuencias del fraude

practicado por un puñado de privilegiados. La oligarquía empezó a temblar, presintieron, y

con razón, que los preteridos volvían para terminar lo que Bolívar y Zamora habían dejado

inconcluso, la redención de los humildes, para arrasar con el sistema de privilegios.

La línea tenía que cambiar, ya lo que decía el Comandante era importante, se

resquebrajaba el Complejo Espiritual de Dominación y se creaba una nueva conciencia que

amenazaba con desestabilizar al sistema. Es en ese momento cuando la declaración cambia:

“Ahora es importante lo que dice y lo que hace”. Ya el imperio había comprendido el

potencial peligro de la revolución. Comenzaba el enfrentamiento a muerte con un gobierno

que no había cambiado a profundidad las relaciones materiales, pero había cambiado la

conciencia. Se estaba evidenciando que la Revolución Bolivariana, fue primero un hecho de

conciencia. Esto lo detecto la oligarquía y he allí la causa de su enfrentamiento feroz. Saben

que si la revolución consigue dar base material a esa conciencia y construir su Complejo

Espiritual de Dominación, se consolidará y será difícil la restauración. Por eso su afán de

destruirla en días, y no esperar los plazos constitucionales, saben que la construcción del

Complejo Espiritual se hace en poco tiempo. Por eso sus maniobras distraccionistas. Con la

Revolución Bolivariana quedó demostrado en la práctica que la revolución es primero un

hecho de conciencia y después se establece la conexión con la esfera económica para

construir el nuevo Complejo Espiritual.

Establecida la importancia de la conciencia en los procesos revolucionarios,

analicemos la importancia de PDVSA como instrumento formador de conciencia.

PDVSA como instrumento formador de conciencia

PDVSA es, como bien lo dice el comandante Chávez, el corazón económico y

espiritual de Venezuela. Lo era en el pasado, impregnando a la sociedad con la estructura

económica y cultural que de ella emanaba, y lo será en el futuro, impregnando a toda la

sociedad con los cambios que en esa estructura haga la Revolución Bolivariana. De manera

que la reestructuración en PDVSA no son unos meros cambios para hacerla más efectiva

desde el punto de vista económico. No se trata solamente de disminuir costos o subir la

productividad. Reducir las transformaciones a este ámbito es castrar las posibilidades

revolucionarias. La reestructuración debe elevar la efectividad de la industria y al mismo

tiempo instalar la conciencia revolucionaria. El binomio Productividad-Conciencia, es la

clave para conseguir una PDVSA patriota y una patria bonita.

Guiados por las anteriores reflexiones, intentemos establecer las líneas maestras de la

reestructuración de PDVSA

Las propuestas de reestructuración de PDVSA, podemos dividirlas en tres grandes

campos:

a) Propuestas Conservadores

El concepto base de esta corriente es el de colocar a PDVSA en el mismo status que el

de un inversionista capitalista extranjero. A partir de allí elaboraron su teoría petrolera y

legislaron igual para PDVSA que para las compañías extrajeras.

Por supuesto, en esa época no estaba en el horizonte que PDVSA pudiera ser

reconquistada por el pueblo. Lo más avanzado era postular que “El Estado tenía la

necesidad inaplazable de restablecer el control sobre los recursos de Hidrocarburos”, y esto

se conseguiría controlando el desempeño de las operadoras, PDVSA incluida, conforme al

principio de racionalidad de la explotación, cumplimiento de las normas ambientales, y

como gran panacea propusieron las regalías, mecanismo que impediría que los operadores,

como PDVSA, evadieran pagar al Estado terrateniente lo que le correspondía.

Durante mucho tiempo su labor se limitó a difundir las bondades de las regalías para

el Estado terrateniente y para el inversionista extranjero. Se extrañaban de que algunos no

entendieran que esa forma de pechar era beneficiosa a todos los capitalistas.

Proponen además, y esto es esclarecedor para nuestro estudio, establecer las

relaciones entre la industria y la sociedad venezolana a través del “desarrollo de nuevos

factores productivos nacionales”, esto es una manera eufemística de decir capital

internacional.

Estando así las cosas, se produce el sabotaje petrolero y la reconquista de PDVSA por

el gobierno y el pueblo. Por supuesto, que los sustentadores de estas tesis y estos conceptos

quedaron en el aire sin ninguna estrategia, desconcertados, no figuraba en su horizonte que

el pueblo retomara a PDVSA, ya la daban por perdida y lo más lejos que llegaban era a la

regalía.

Al principio siguieron por inercia a la marejada popular que pedía despidos y

limpieza en PDVSA. Ahora sólo se ocupan del lado administrativo de la empresa, reticentes

a considerar el binomio Eficiencia- Conciencia. No entienden los cambios en el país y

persisten en sus ideas ya superadas; no tienen otra propuesta que reconstruir a la vieja

PDVSA, quizá con mayor eficacia, quizá sin tanto despilfarro, pero reconstrucción al fin.

Para ellos la empresa continúa siendo una operadora que tiene para el país la importancia

de darle divisas, el resto no cuenta, se escapa de su visión teórica. Peligrosa y dañina

actitud, por dos razones. Una, castra a la revolución, al difundir la conciencia de la vieja

sociedad que se quiere sustituir. La otra, a la larga se reproducirá allí la misma situación

que hoy estamos viviendo, inevitablemente surgirá una nueva meritocracia. Esta claro que

las relaciones entre los hombres de PDVSA, cargada de jerarquías innecesarias, de

privilegios groseros, de separaciones absurdas, reproducirá la elite de la meritocracia. Así,

sucederá lo mismo que ha padecido el pueblo durante siglos: una oligarquía es sustituida

por otra oligarquía, y el pueblo es olvidado.

En resumen, es una propuesta que tienen como objetivo, meramente, la

productividad de la empresa, inclusive ven los despidos de los saboteadores como un

reajuste administrativo, como una especie de oportunidad para sanear la empresa, que en lo

fundamental conserva su esencia, esto es, sigue irradiando sobre el país la misma ética, la

misma moral, la misma conciencia de la sociedad de los oligarcas, que la Revolución quiere

superar.

b) Propuesta Pseudo Revolucionarias

Es una propuesta que se reviste de un manto retórico revolucionario y populista, que

confunde. Siembra en el corazón popular la ética del capitalismo y el desconocimiento del

gobierno revolucionario. Plantea algo que a simple vista profundiza la revolución, pero

cuando lo investigamos a fondo nos encontramos con un puente a la privatización, una

manera de castrar a la revolución, y una postura francamente golpista.

La esencia del planteamiento es anarcoide y contrarrevolucionario. Proponen una

relación mercantilista, egoísta con la empresa, pero extendida a toda la población. Hablan

de “accionistas”, de “propietarios”, de “dueños”, proponen una relación entre la industria y

la sociedad que es en esencia cantrarrevolucionaria, solamente que la disfrazan de pueblo.

Con este subterfugio intentan deslizar dos ideas peligrosas, el desconocimiento del gobierno

revolucionario que es el resultado de la voluntad soberana e instrumento del pueblo para

ejercerla. Además, desconocen a la Constitución Bolivariana que así lo consagra. Pretenden

sustituir al gobierno revolucionario por unas asambleas de accionistas, con el pretexto de

defender a la industria, en realidad están haciendo una labor golpista.

El planteamiento central de esta corriente es la Asamblea de accionistas originarios.

Es suficiente un párrafo de su declaración de principios para entender los peligros arriba

expuestos. En su declaración de principios, presentadas por un grupo de profesores

universitarios, dicen:

Afirmamos, como en efecto lo hacemos mediante esta declaración, que nos

arrogamos el derecho a intervenir en el diseño de las políticas y estrategias de

negocios de nuestra estatal PDVSA, a exigir la rendición anual de cuentas públicas a la

Asamblea Originaria, a aprobar o desaprobar dicha rendición de cuentas, a elegir y

revocar el mandato de la Junta Directiva de PDVSA e igualmente del estamento

decisorio operativo y del estamento regulatorio de la Corporación.

... declaramos que nos compete arbitrar y vetar alianzas comerciales y/o

estratégicas con sociedades o compañías mercantiles, venezolanas o extranjeras, para

explotar o comercializar o transportar nuestras riquezas extraídas del subsuelo, y con

ello dejamos firme el hecho soberano desde nuestra condición de accionistas

originarios”. (subrayados nuestros)

Pero no todo es malo, el nuevo poder que ellos formaron en el auditorio del colegio

de ingeniero recuerda que hay una Constitución Bolivariana, que ha sido violentada en toda

su propuesta, y, como para corregir el olvido, le hacen una pequeña concesión, cuando

aceptan:

Asimismo, nos sabemos con el derecho a reafirmar los principios consagrados en

la Constitución de 1999 sobre la prohibición de privatizar PDVSA y enajenar sus

activos, nacionales e internacionales, en tanto que son hechos políticos de “soberanía

económica y de estrategia nacional.

Podemos “tranquilizarnos”, el “nuevo poder” que se coló en la huelga petrolera,

respetará esta partecita de la Constitución, aunque destroce el resto del texto.

En resumen, esta es una propuesta golpista revestida de populismo. Una propuesta

que trata de engañar al pueblo, y que se cuela por las grietas dejadas por la falta de un

planteamiento realmente revolucionario en la calle, discutiéndose en todo el pueblo y en la

industria. Las acciones conservadoras le facilitan el discurso.

c) La Propuesta Revolucionaria.


La propuesta revolucionaria parte de la consideración del binomio Conciencia-Eficiencia.

Las revoluciones que caen en la tentación de sólo tomar en cuenta un factor de este binomio,

necesariamente fracasan. La pregunta que surge es ¿de qué manera desarrollar este

binomio? O lo que es lo mismo, ¿de qué manera desarrollar la revolución?.

La sociedad Capitalista, tiene como eje ético al egoísmo. Adán Smith, uno de los pilares

teóricos del Capitalismo, en su famoso libro “La riqueza de las Naciones”, propone como

caracterización de la sociedad capitalista el siguiente concepto:

En el capitalismo cada uno busca el mayor provecho individual, de la manera más

egoísta posible, y la suma de estos esfuerzos individuales, dirigidos por la mano

invisible del mercado producen el bienestar social.

No es difícil concluir, que una sociedad que lleva el egoísmo en sus mismas entrañas,

en sus relaciones económicas básicas, producirá una conciencia del egoísmo con todas las

aberraciones que conocemos y padecemos. Los individuos de esta sociedad capitalista, no

desarrollan sentido ni responsabilidad social, la sociedad no se ocupa de ellos, ni ellos de la

sociedad. Cada uno actúa como competidor y no como colaborador. Necesariamente, se

origina unas relaciones en las cuales una minoría privilegiada vive a costa de las riquezas

producidas por la sociedad. Esta apropiación indebida de la riqueza social, que constituye

un fraude masivo, es el otro generador de conciencia en la sociedad capitalista, se genera la

conciencia justificadora de la delincuencia: apropiarse del trabajo ajeno esta bendecido por

las leyes. En La cuarta república, con su neoliberalismo desatado, la eficiencia era

proporcionar a los dueños el mayor lucro posible, no importando para nada el bienestar

social, y la conciencia, el otro factor de binomio, se regia por dos normas esenciales: si da

lucro está justificado (el egoísmo), y si no me atrapan, soy honesto, esta convalidada mi

honestidad (el delincuente)

En contraste, la Revolución Bolivariana, lo expresa en la Constitución Bolivariana:

persigue refundar la República. Constituyéndose en un Estado democrático y social de

Derecho y de Justicia, que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico y

de su actuación, la vida, la libertad, la justicia, la igualdad, la solidaridad, la democracia, la

responsabilidad social y, en general, la preeminencia de los derechos humanos, la ética y el

pluralismo político.

En la V República, por múltiples razones: por el discurso del Comandante, por las

movilizaciones populares, por las acciones amorosas hacia los humildes, etc, se despertó

una conciencia nueva, frente a la conciencia utilitaria y egoísta que patrocina la sociedad

capitalista. Las acciones de 12 de abril son un buen ejemplo de esto. Esos días el pueblo salió

a la calle, a jugarse la vida sin ningún interés material, sin ninguna motivación egoísta

personal, esos días, y eso fue lo que sorprendió a los oligarcas, el pueblo dio muestra de

ética revolucionaria. Luchó con responsabilidad social y sentó las bases morales de la

sociedad humanista bolivariana. El pueblo con sabiduría nos mostró en la práctica que la

nueva sociedad estaba naciendo y que aquella era su nueva conciencia, la solidaridad, el

desprendimiento, la responsabilidad social. Demostró que una revolución que es pueblo

guiado por la conciencia del amor, es una revolución invencible. Muchos ejemplos se

podrían enumerar, pero es suficiente con decir que lo fundamental en cada victoria de la

revolución es la nueva conciencia.

La supervivencia de la Revolución depende, de darle base material a la conciencia

revolucionaria, con la reestructuración de PDVSA, que es un asunto político, no un

problema meramente técnico, se nos ofrece la oportunidad histórica de construir el

Complejo Espiritual Revolucionario. Tenemos una gran posibilidad en nuestras manos. El

pueblo noble aún espera su redención, no podemos permitir que en PDVSA una oligarquía

suceda a otra oligarquía como ha sucedido mil veces en la historia venezolana. Hoy

podemos realizar los sueños del 18 de abril de 1810, del 1 septiembre de 1846, del 23 de

enero, del 4 de febrero, de abril y de diciembre del 2002.


¿Qué hacer?

La reestructuración en PDVSA tiene un marco teórico y moral que esta consagrado en

la Constitución Bolivariana de Venezuela:

“Se trata de refundar la República. Constituyéndose en un Estado democrático y

social de Derecho y de Justicia, que propugna como valores superiores de su

ordenamiento jurídico y de su actuación, la vida, la libertad, la justicia, la igualdad, la

solidaridad, la democracia, la responsabilidad social y, en general, la preeminencia

de los derechos humanos, la ética y el pluralismo político”.

Las tareas de reestructuración de PDVSA tienen varios niveles de resolución:

establecer una nueva relación dentro de la empresa. Establecer una nueva relación con el

resto de la sociedad. Y establecer una nueva relación con los países subdesarrollados.

Las nuevas relaciones de los hombres de PDVSA, tienen que ser regidas por el

principio de la responsabilidad social, de la solidaridad, del combate al individualismo

egoísta. Por tanto, la sociedad tendrá en la nueva PDVSA una vitrina y un estímulo a la

conciencia revolucionaria.

En este escrito nos limitamos a esbozar el marco teórico de estas tareas de

reestructuración. La practica de esos cambios debe ir precedida por un abrir de cauces a la

masa trabajadora de la industria, para que con su conocimiento fecunde la labor de

reestructuración. Nadie mejor que los trabajadores, imbuidos por el sentimiento de

responsabilidad social, para opinar e impulsar los cambios de la nueva PDVSA. Es por eso

que proponemos e impulsamos la realización de:

El Encuentro de trabajadores de PDVSA.

El Encuentro de Trabajadores de los Países Consumidores o Productores de Petróleo de

Latinoamérica y del Caribe.

Y, finalmente, un Encuentro de Amigos de PDVSA

Además proponemos la creación de un Centro de formación Ideológica de la

Revolución Bolivariana. Encargado del estudio de la doctrina de la Revolución, de la

formación y capacitación de los jóvenes. La labor de construcción de la nueva conciencia es,

un hecho consciente, que debe ser estimulado desde diversos focos, uno de ellos es la

formación de una inteligencia ideológica, que produzca, absorba e irradie la doctrina de la

Revolución.

La confrontación ya tenía actores y escenario definidos: las tendencias ideológicas se

mostraban con claridad y el teatro de lucha era PDVSA. Habíamos avanzado más allá del 23 de enero

de 1958, cuando una errada caracterización del momento nos llevó a continuar con una consigna de

“unidad” que significo la castración de las posibilidades revolucionarias, y devino en más de cuarenta

años de un pacto nefasto para la nación, el de Punto Fijo.

Era imprescindible construir una teoría que nos guiara en el desenlace histórico que

presagiábamos. Es así que se produjo un documento que sirvió de guía en un concilio de un grupo de

revolucionarios preocupados por la teoría.

La Gaviota Humanocrática (Propuesta ideológica para la discusión) VIII


DOS VICTORIAS POPULARES Y

DOS COSECHAS RESTAURADORAS

Las revoluciones comienzan con un cambio en la conciencia. Pueden continuar por

varios caminos, pero tarde o temprano se enfrentan a su encrucijada decisiva, que no es otra

cosa que la economía. Una Revolución se define en última instancia por las

transformaciones de las relaciones económicas que sea capaz de llevar a cabo. Es allí donde

van a cimentarse todos los cambios que la Revolución propone, sin esa base de sustentación,

irremediablemente la Revolución perece victima de su propia incapacidad, y presa fácil de

sus enemigos.

La Revolución Bolivariana, después del 11 de abril y de la huelga petrolera, se

adentró en territorios de deslindes que exigen definir las bases económicas del proyecto. Es

aquí donde se está dando la batalla que definirá el rumbo del país y de la Revolución.

Al inicio en la Revolución Bolivariana, que agrupaba a grupos con los más variados

matices ideológicos, desde la extrema derecha hasta los revolucionarios dogmáticos, se

desarrollaron dos grandes líneas de conducta. Unos, los Restauradores Pragmáticos

Internos, guiados por el viejo apotegma de la oligarquía: “hacer los cambios necesarios para

que todo siga igual”, se dedicaron a tomar los centros neurálgicos del poder: el Tribunal

Supremo de Justicia, la Asamblea Constituyente, y después la Asamblea Nacional, los

ministerios principales, etc. Por medio de esta conducta pudieron establecer alianzas, copar

centros de decisión y por sobre todas las cosas implantar su proyecto económico en La

Constitución y las Leyes. Podemos decir que el proyecto bolivariano se talló a imagen y

semejanza de este grupo restaurador. El proyecto restaurador interno persigue impedir la

fundación de relaciones económicas revolucionarias. Postula la necesidad de estimular la

creación de un capitalismo nacional, el cual, supuestamente, por el mero hecho de ser

nacional solucionará los problemas de la republica e impedirá los males de la globalización

capitalista. De esta manera esperaban granjearse las simpatías de los sectores nacionalistas

del ejército, estimular las pasiones nacionalistas de los más pobres, y por último ganarse las

voluntad de la burguesía criolla (prácticamente inexistente) y de los sectores medios que se

verían beneficiados por esta planificación. En este proyecto convergen los “revolucionarios”

en camino hacia la derecha y los capitalistas de maletín, en búsqueda de un acomodo en la

globalización. Independientemente de los cambios políticos ocurridos, y que los más

conspicuos representantes estén en la oposición, el proyecto Restaurador Pragmático

Interno sigue desarrollándose y tiene plena vigencia.

Simultáneamente, con el desarrollo de este proyecto, se produjo un fenómeno que no

veía el país desde la Guerra Federal: en el pueblo humilde se develó la intuición y la

conciencia de su fuerza. La intuición de la situación de fraude social en que había vivido en

los últimos años, y de la necesidad de una Revolución que corrigiera la injusticia. De esta

manera, nos encontramos en el campo revolucionario con un proyecto Capitalista,

maquillador de la expropiación de la riqueza social, y por otro lado nos encontramos con un

pueblo que clama por cambios profundos que subsanen la situación de injusticia en que ha

vivido desde la conquista.

En estas circunstancias, el campo revolucionario se enfrenta a la oligarquía y la

derrota dos veces. Primero en abril, cuando en la calle pueblo civil y militar da una

demostración de conciencia revolucionaria. Esta victoria de la calle tiene como

correspondiente a los factores restauradores internos, que desde el alto gobierno cosechan el

triunfo popular e imponen la conciliación que estaba en sintonía con sus planes económicos.

Así la Revolución pierde la oportunidad de avanzar hacia formas económicas

revolucionarias. Después, el campo revolucionario vence en la batalla petrolera, y aquí se

presenta la mayor oportunidad en toda la historia de este país de avanzar hacia formas

sociales basadas en la justicia. Con la recuperación de PDVSA por parte del pueblo humilde

(recuperación que duro solamente días), se abrió la posibilidad de hacer una

reestructuración en lo sustancial de la economía nacional que nos llevaran a un nuevo

esquema de relación. Nuevamente la cosecha de este triunfo la hicieron los factores

Restauradores Pragmáticos Internos, interesados en mantener lo esencial de la vieja

situación, movieron sus piezas y consiguieron distraer a los trabajadores petroleros con

metas subalternas, lograron que la reestructuración de la principal industria del país y la

que impregna la conducta de toda la nación se convirtiera en unos simples ajustes

administrativos y subalternas y en muchos casos ridículas cooperativas. En lo sustancial la

empresa sigue siendo la misma. La oportunidad de dotar a la Revolución de unas nuevas

relaciones económicas entre los venezolanos se esfumó. Y la Revolución perdió la

oportunidad de construir su base real.

La Revolución se encuentra en una situación de derrota estratégica (que sólo

puede ser revertida por una acción heroica y creadora de conciencia). Se ha perdido la

oportunidad de dotar de una base real a la conciencia revolucionaria, es decir unas nuevas

relaciones económicas que se correspondan con la nueva conciencia revolucionaria. Se

perdió la oportunidad de restituir el equilibrio entre conciencia y base material. Y todo

tiende hacia el restablecimiento de la conciencia de la dominación sentada en el proyecto

económico de construir un capitalismo nacional que, después de cumplido su papel de

obstáculo para los avances revolucionario, será la puerta de entrada a la globalización más

salvaje. No dar una respuesta popular categórica a la guerra de Irak. El desmantelamiento

de las tarimas populares en PDVSA. Las respuestas desesperadas de los obreros y la

comunidad ante la falta de una reestructuración real y profunda de PDVSA. La conducta

electoralista de alcaldes y gobernadores; son algunos de los indicativos de esa tendencia.)

¿Cómo se expresará esto en el terreno político?

El proyecto de capitalismo nacional, dada su inviabilidad, funcionará en lo político y

en lo económico como una válvula de seguridad contra la Revolución, y una vez cumplido

ese papel será barrido por las formas políticas y económicas de la globalización más

salvajes. Estos cambios pueden llevarse horas o pueden llevarse más tiempo, pero siempre

serán precedidos de una gran represión.

Seguimos manteniendo el criterio de que no hay salida electoral, a la confrontación

(que algunos llaman crisis). Los propugnadores de un Capitalismo nacional y de su forma

política, una suerte de neopuntofijismo, se equivocan: ante la debilidad del movimiento

popular (su desmovilización de variadas formas, entre ella la electoral), la oligarquía

impondrá el terror. Las elecciones no son salida a la confrontación. En este momento, sólo

son maniobras de los restauradores para desmovilizar al pueblo y deslegitimar al

gobierno. Ellos no reconocerán su derrota, sin embargo hablarán de un fraude hecho por un

gobierno dictatorial y estarán en mejores condiciones para enfrentarnos, ya que vendremos

golpeados por las tensiones propias de una elección tradicional (divisiones, pugnas por los

puestos, apetencias personales, compromisos por recursos, veedores internacionales, etc.)

En cualquier caso, la Revolución ha perdido terreno y perdido la iniciativa política.

Sólo queda el liderazgo del Comandante Chávez, que ellos tratan de horadar,

despojándolo de la carga revolucionaria y debilitando sus planteamientos. El liderazgo no

cuenta con un partido sólido, y en el campo gubernamental ya se ven en la televisión las

cuñas electorales (especie de sálvese el que pueda) de los mercenarios que quieren

participar en el carnaval electoral que será la tumba de la Revolución.

La Gaviota Humanocrática (Propuesta ideológica para la discusión) VII

Etapa de la consolidación revolucionaria 

De esta manera arribamos a los días que corren, que podemos llamar la etapa de las 

grandes definiciones. No es extraño, entonces que veamos saltos de talanqueras 

sorprendentes, reacomodos inauditos, dignidades derretidas, todo explicado por la 

ideología que sustenta las acciones. Una restauración monitoreada por la Oficina de 

Transición, se presenta coherente, capaz de corregir sus fallas, que ha tomado la calle y ha 

pasado a la ofensiva política, actuando en todos los terrenos, militar, jurídicos, políticos, 

conspirativos.  Con un plan estratégico de transición listo, lo que augura un pronto 

acuerdo táctico y nuevos intentos de restauración. 

La ofensiva enemiga ha hecho aflorar las grandes fallas del proceso, y también los 

grandes aciertos. La restauración ha conseguido horadar las bases materiales de la 

Revolución Bolivariana, eso debemos reconocerlo con valentía. En contraste, el gran logro 

de la Revolución ha sido despertar la esperanza de redención de los humildes. Abrir la 

posibilidad de transformar la intuición de cambio en conciencia. Esta posibilidad 

configura, sin duda una situación prerrevolucionaria. Decimos claramente que Venezuela 

está en una situación prerrevolucionaria. Más allá de los problemas, de los errores, 

tenemos en esto nuestro gran logro, un logro que opaca, aunque no difiere la solución de 

las fallas y errores (es más, en esta etapa será preciso construir los instrumentos de 

cambio que no se pudieron alcanzar en la etapa anterior y avanzar en una radicalización 

del proceso, so pena de perecer en el intento). Cuando un pueblo adquiere conciencia, la 

Revolución deja de ser una posibilidad y se transforma en una realidad invencible. Esta 

verdad la saben los oligarcas y por eso atacan a muerte a la Revolución bolivariana  

Perspectivas inmediatas de la Revolución Bolivariana 

 El gran problema que tiene frente a sí la Revolución Bolivariana es el de los equilibrios en 

el proceso de ruptura con el pasado y en la continuidad de la obra revolucionaria. Hacer 

mayor hincapié del necesario en la continuidad con el pasado nos pudiera llevar a una 

fase regresiva, en tanto que una ruptura demasiado radical y extemporánea con éste nos 

pudiera hacer saltar al vacío y convertirnos en los propios artífices de la derrota 

revolucionaria. Es por ello que cuando se enfrenta un proceso de creación social de esta

naturaleza, cuando avanzamos hacia lo nuevo en estas difíciles condiciones, es de la 

mayor importancia la calma y la ecuanimidad, junto a la más decidida postura 

revolucionaria.  

Para empezar, es preciso señalar que en las actuales condiciones no es posible continuar 

el proceso sin una radicalización del mismo, sin una profundización que nos permita una 

gobernabilidad a las fuerzas revolucionarias, para llevar a cabo los cambios en una 

estabilidad política relativa.  

¿Qué quiere decir profundizar la revolución en las actuales circunstancias?  Profundizar 

la revolución, en primer lugar, significa rescatar la autoridad del Estado y las 

instituciones revolucionarias, controlar y aplicar la ley a las actividades y las instituciones 

contrarrevolucionarias. Significa avanzar hacia un programa económico, político y social 

que se adecue a las nuevas condiciones nacionales e internacionales en las que se 

encuentra el país. Radicalizar las conquistas sociales hacia los sectores más 

comprometidos con el proceso, organizar a la población, avanzar hacia una dirección 

colectiva, construir un instrumento político, entre otros.  

Para dar este paso sería preciso convocar en corto plazo a un Congreso o una Conferencia 

Nacional por la Patria y la Revolución Bolivariana, de la que deberían salir objetivos 

precisos para dar los pasos necesarios en el futuro inmediato. Algunas de las 

recomendaciones que nos permitimos hacerle para superar la situación actual de la 

Revolución Bolivariana son las siguientes:  

1. No se ha podido concretar una dirección política del proceso. Toda obra humana 

requiere una dirección y si es una obra de gran envergadura en algún momento se hará 

visible la necesidad de avanzar hacia una conducción colectiva. Todo ejército tiene un 

Estado Mayor, que de manera colegiada discute y decide los pasos a dar. A nosotros nos 

falta un Estado Mayor político, dotado de una estrategia clara que guíe a la Revolución en 

su faceta de construcción y en la confrontación con la oligarquía restauradora.  

2. La organización del pueblo ha sido dejada poco menos que al espontaneísmo. Es 

imperativo organizar al pueblo, los intentos de hacerlo hasta ahora muestran magros

resultados. Es necesario una visión clara de cómo organizar, desechando las desviaciones 

anarquista y espontaneístas. 

3. Es ineludible reconstruir al partido de la Revolución Bolivariana, fundamentado en 

una teoría clara, llamado a ser  la columna ética, la reserva combativa y la organización 

que debe garantizar la continuidad de la Revolución. 

4. Es impostergable un programa de la Revolución, en el que lo económico tenga lugar 

de privilegio. Un programa que afirme las bases materiales y espirituales  para la 

revolución. La ética y la espiritualidad bolivariana no saldrán de las buenas intenciones, 

sino de las estructuras materiales y económicas que contribuyan objetivamente al 

nacimiento y la consolidación social de esta espiritualidad y de esa ideología. Si no 

avanzamos hacia formas económicas colectivas y sociales, por lo menos en las formas 

parciales que hoy son factibles, no podremos de ninguna manera construir una 

espiritualidad bolivariana patriótica y solidaria.   

5. Política de cuadros. Es relevante destacar que se viene gestando un proceso 

espontáneo, pero dinámico, donde de cada confrontación están emergiendo nuevas 

figuras jóvenes con verdadero arraigo popular, una fidelidad hasta la muerte con el 

proyecto bolivariano y el Comandante Chávez, pero no comprometidos con las viejas 

formas de hacer política. Para ellos está claro que es necesario borrar del horizonte y del 

acervo cultural del revolucionario bolivariano el derrotismo de la frase “no se puede”, y 

que es preciso caminar junto a la más amplia participación popular en la búsqueda de 

formas nuevas y más creativas de avanzar la Revolución Bolivariana en esta difícil 

coyuntura nacional y mundial. 

6. La opción pacífica y la institucionalidad democrática. Respecto a la opción pacífica,

democrática e institucional es preciso decir que hasta hoy se observan confusiones sobre 

el tema. La opción pacífica quiere decir, no armada, pero no significa renunciar a la 

violencia social. Toda institución o todo Estado, para imponer el orden, la autoridad y 

llevar a cabo las transformaciones que se plantea, requiere del uso de una cuota de 

violencia social, que no está reñida ni con la democracia ni con la institucionalidad. Por 

otra parte, cuando se habla de opción institucional y democrática es preciso aclarar, que si 

se quiere cambios es necesario no quedar atrapados en las formas viejas y representativas 

de la institucionalidad y la democracia burguesa. Es una prioridad avanzar hacia formas 

nuevas de institucionalidad y de democracia popular que permitan una mayor 

gobernabilidad. Hay que ir hacia niveles superiores de participación social y estabilidad 

política, producto de la hegemonía social bolivariana, que permitan llevar a cabo los 

cambios en una paz social relativa. Nadie debe ilusionarse y esperar que los grupos 

nacionales e internacionales, cuyos intereses puedan ser perjudicados, serán 

neutralizados por la vía de ninguna concesión, conciliación o negociación. En cualquier 

variante que no sea la salida de Chávez, ellos continuaran profundizando su labor de 

zapa contrarrevolucionaria. 

7. En lo económico, aún es preciso transitar de los éxitos macroeconómicos a los 

microeconómicos. Se necesita mantener la estabilidad macroeconómica, pero comenzar a 

estimular la economía real, a los distintos sectores productivos. Estimular formas 

colectivas de producción frente a las tradicionales expresiones de propiedad individual. 

No es posible mantener una alianza con el sector financiero transnacional, que por su 

propia naturaleza económica y política es aliado del neoliberalismo transnacional y 

seguirá tratando de descapitalizar al país. Su clara postura política la demostró su 

representante Salvatierra, cuando en los días del golpe y a pesar de todos los beneficios 

que ha recibido la banca en estos años, se pasó al bando de la reacción. Lo mismo sucedió 

con el sector importador nacional. En cambio, los productores nacionales, que son los 

generadores naturales de puestos de trabajos y aliados imprescindibles del proceso 

bolivariano fueron ahogados con las medidas macroeconómicas. En no pocas veces 

maltratados y convertidos en muchos casos, en enemigos del proceso.   

8. También es necesario avanzar en una estrategia para el control de PDVSA. Para 

nadie que pretenda un proyecto de desarrollo será posible un cambio en Venezuela, sino 

se controla la principal fuente de recursos y de subversión del país. Pero ello debe 

realizarse apegado a una táctica y una estrategia, que debe contar de manera inevitable 

con la más amplia participación popular y de todas las estructuras y resortes de poder del 

proceso bolivariano en sus distintas fases de implementación. 

9. Es de la mayor importancia cuidar las medidas de corte populista, la entrega de 

créditos puede y debe valorarse como una forma de ayuda. Pero, es mejor 

económicamente si esa forma de ayuda contribuye a la formación de actores económicos 

reales y no a la dilapidación de recursos.  

10. Es preciso iniciar una reforma estructural de los Ministerios, pero los resultados 

económicos no pueden esperar a la conclusión de este proceso. Los ministerios 

económicos y productivos están controlados por una burocracia, que en lo esencial 

responde a los intereses de la oposición y bloquea los resultados económicos bolivarianos. 

Es por ello que se hace preciso subordinar a la presidencia a grupos ad hoc, con tareas 

económicas, políticas y sociales claves, que permitan evidenciar resultados en el corto 

plazo. 

11. Desde el punto de vista político, en esta etapa es claro que debe estructurarse una 

dirección colectiva del proceso, las organizaciones sociales y populares que le den piso 

político y posibilidades de gobernabilidad, para más tarde avanzar paulatinamente y por 

pasos a la formación de una estructura política: un partido o una organización unida. 

También es importante crear una nueva estrategia en el legislativo y en las instituciones 

de toma de decisiones que permitieran ampliar las bases de participación popular y la 

implementación real de la democracia participativa. Finalmente, la transformación más 

profunda de los organismos de inteligencia, la policía y otras instituciones que son 

imprescindibles para mantener el orden, la gobernabilidad y la autoridad de cualquier  Estado.  

12. En lo que al terreno social se refiere, la nueva fase bolivariana debe ser declarada 

como la conquista de los cerros bolivarianos con proyectos de autogestión y de 

organización política y popular de sus habitantes. Los procesos políticos no avanzan por 

mucho tiempo sobre la base de la espontaneidad y el entusiasmo. Los hombres se unen y 

se organizan en torno a conquistas y logros sociales. Es por ello que el proceso corre el 

riesgo de perder apoyo en sectores relevantes de lo popular, si no consigue entregar en 

corto plazo conquistas sociales de cierta relevancia social y económica.  

Meses después de publicado el anterior documento, sucedía el sabotaje petrolero de diciembre 2002, 

que dio como resultado la derrota aplastante de la oligarquía petrolera y cambió el paisaje político 

nacional de manera radical. Momentáneamente, la oposición fascista perdió vigencia y la lucha 

interna dentro del bolivarianismo pasó a primer plano. En mayo del 2003 se publico este artículo, que 

resume las fuerzas que para ese momento estaban pugnando en la escena nacional.  

Declaración de la Asamblea Nacional de Cuba: Cruel ensañamiento con nuestros Cinco hermanos


La Corte Suprema de Estados Unidos anunció hoy, sin más explicaciones, su decisión de no revisar el caso de nuestros Cinco compañeros injustamente encarcelados en aquel país por luchar contra el terrorismo anticubano auspiciado por los gobernantes norteamericanos. Los jueces hicieron lo que les pidió la administración de Obama.


A pesar de los sólidos argumentos esgrimidos por los abogados de la defensa ante las evidentes y múltiples violaciones legales cometidas durante todo el proceso, y desconociendo el universal respaldo a esta petición, expresado en una cifra sin precedentes de documentos de “amigos de la Corte”, entre ellos, de 10 premios Nobel, centenares de parlamentarios y numerosas organizaciones de juristas internacionales y norteamericanos y de destacadas personalidades políticas y académicas, la Corte Suprema rechazó el caso, ignorando el reclamo de la Humanidad y su obligación de hacer justicia.


Una vez más se manifiesta la arbitrariedad de un sistema corrupto e hipócrita y su cruel ensañamiento con nuestros Cinco hermanos.


Nuestra lucha hasta lograr su liberación no disminuirá ni un instante. Ahora es el momento de reforzar nuestras acciones, sin dejar ni un solo espacio por cubrir ni una sola puerta por tocar.


Estamos seguros que Gerardo, Antonio, Fernando, Ramón y René continuarán, como lo han hecho durante estos casi 11 años, encabezando esta batalla.


Ante la infame decisión Gerardo Hernández Nordelo declaró:


“Basado en la experiencia que hemos tenido, no me sorprende la decisión de la Corte Suprema. No tengo ninguna confianza en el sistema de justicia de los Estados Unidos. Ya no queda ninguna duda de que nuestro caso ha sido desde el principio un caso político porque no solo teníamos todos los argumentos legales necesarios para que la Corte lo revise, sino que contamos con el creciente apoyo internacional reflejado en los Amicus presentados a la Corte en nuestro favor. Reitero lo que dije hace un año atrás, el 4 de junio de 2008, que mientras quede una persona luchando fuera, nosotros seguiremos resistiendo hasta que se haga justicia”.


La lucha debe multiplicarse hasta obligar al Gobierno norteamericano a poner fin a esta monstruosa injusticia y devolverles la libertad a Gerardo, Ramón, Antonio, Fernando y René.


Presidencia de la Asamblea Nacional del Poder Popular


15 de junio de 2009

Que significa ser Venezolano!?

Esto lo encontré en un blog, y lo transcribo tal cual, pues me pareció genial, escrito por una chilena.

¡Ah, los venezolanos. ..
que difícil pregunta!
Los venezolanos están entre ustedes pero no son de ustedes.
Los venezolanos beben en la misma copa la alegría y la amargura.
Hacen música de su llanto y se ríen de la música.
Los venezolanos toman en serio los chistes
y hacen chistes de lo serio.
No creen en nadie y creen en todo.

¡No se les ocurra discutir con ellos jamás!
Los venezolanos nacen con sabiduría.
No necesitan leer, ¡todo lo saben!
No necesitan viajar, ¡todo lo han visto!

Los venezolanos son algo así como el pueblo escogido,
por ellos mismos.
Los venezolanos se caracterizan individualmente por su simpatía e inteligencia y,
en grupos, por su gritería y apasionamiento.

Cada uno de ellos lleva en sí la chispa de genios
y los genios no se llevan bien entre sí,
de ahí que reunir a los venezolanos es fácil, pero unirlos es casi imposible.

No se les hable de lógica, pues eso implica razonamiento y mesura
y los venezolanos son hiperbólicos y exagerados.
Por ejemplo, si te invitan a un restaurante a comer,
no te invitaron al mejor restaurante del pueblo,
sino al mejor restaurante del mundo.
Cuando discuten, no dicen: No estoy de acuerdo contigo
sino ¡Estas completamente equivocado!

Tienen tendencias antropofágicas;
así entonces ¡Se la comió! es una expresión de admiración
y 'comerse un cable' es señal de una situación critica.
Llamarle a alguien 'pajúo' es un insulto lacerante.

El venezolano ama tanto la contradicción
que llama monstruos a las mujeres hermosas
y bárbaros a los eruditos.

Si te aqueja alguna situación de salud te advierten
¡Mano, debiste hablar conmigo para llevarte donde un pana mío médico que es un tiro al piso!

Los venezolanos ofrecen soluciones antes de saber el problema.
Para ellos nunca hay problema.
No entienden por qué los demás no les entienden
cuando sus ideas son tan sencillas
y no acaban de entender por que la gente
no quiere aprender a hablar español como ellos.

¡Ah, los venezolanos. ..
No podemos vivir mucho con ellos,
pero es imposible vivir sin ellos!


(Sin comentarios.... :o(, no hay mejor gente que los Venezolanos!)


La Gaviota Humanocrática (Propuesta ideológica para la discusión) VI

La etapa de la construcción de  instrumentos de cambio de la Revolución Bolivariana 

Sin ánimos de buscar una periodización estricta podemos afirmar que la etapa 

Constitucional y de legitimación electoral concluyó en diciembre del 2000. Desde 

entonces, en el mes de enero del 2001 se debió iniciar una fase de construcción de los 

instrumentos económicos, políticos, sociales e institucionales que permitieran 

implementar los cambios prometidos por la Revolución Bolivariana.  

En este punto, es preciso decir que desde el inicio de la segunda etapa de gerencia de la 

Revolución Bolivariana, el proceso bolivariano se estancó por distintos factores, entre los 

que se encuentran la falta de claridad sobre los objetivos a seguir, las contradicciones 

internas entre las distintas tendencias del proceso, así como la labor de zapa del enemigo 

interno y externo. La tendencia del miquelenismo, que entonces se consideraba 

hegemónica sobre el proceso, obstaculizó lo más posible los cambios necesarios. Se opuso 

a la transformación del partido y a la organización de las bases sociales. De ahí su postura 

contra el MBR-200 y los Círculos Bolivarianos, pretendió privatizar las pensiones, 

controló y manipuló la asamblea con todo tipo de conciliaciones subrepticias con distintos 

sectores de oposición, manejando al MVR a su antojo. Es necesario reconocer como un 

logro importante de la etapa la salida del miquelenismo con toda la influencia negativa y 

el daño que le ocasionó al proceso bolivariano. 

Al realizar un balance de esta etapa, que todavía no ha concluido, tenemos que señalar 

críticamente lo siguiente: no se transitó y todavía no se acaba de avanzar hacia una 

economía productiva que estimule formas de producción colectiva y aumente la 

producción de empleos. No se evidencia una concepción clara sobre el rumbo de la 

economía y sus estrategias de desarrollo.  

En lo político el MVR continuó perdiendo peso específico en la política nacional, lo que 

no sólo es expresión de los dirigentes que lo integran, sino de la naturaleza y los objetivos

electorales para los cuales fue diseñada la organización. El Polo Patriótico se extinguió 

de manera extemporánea al no poder transitar de una alianza política electoral a una 

verdadera alianza política bolivariana. Muchos de sus integrantes fueron mal atendidos 

en su calidad de aliados. El Comando de la Revolución, institución que supuestamente lo

sustituye, no acaba de ocupar su papel e incluso se anuncia como una instancia asesora, 

cuando lo que se necesita es una dirección colectiva. Su manera de constitución “a dedo” 

en ningún caso ayuda a su verdadera representatividad y prestigio entre los distintos 

sectores revolucionarios y sociales del país.  

Las organizaciones sociales y populares que debían constituirse en verdaderas estructuras 

nacionales de movilización y organización del pueblo, no son más que siglas vacías. La 

organización de mujeres o la Fuerza Bolivariana de Mujeres no existe, por lo menos no 

como una estructura nacional. Ni siquiera tiene una dirección, un local y una estructura 

con objetivos claros para el movimiento de mujeres. El movimiento juvenil está en crisis. 

Es incomprensible que la Fuerza Bolivariana Juvenil se hubiera creado sin una estructura 

y una dirección nacional, sin un programa de trabajo nacional. Sus dirigentes deben ser 

jóvenes revolucionarios realmente dedicados a la actividad juvenil. Finalmente, la Fuerza 

Bolivariana de los Trabajadores en estos momentos no se sabe si realmente existe. Este 

movimiento ha sido uno de los más erráticos. No posee una agenda sindical real. No es 

posible que a los sectores obreros, la mayoría de los cuales no están partidizados, sólo se 

le plantee un apoyo incondicional a Chávez, cuando es preciso establecer una agenda 

sindical bolivariana, que incluya las reivindicaciones históricas de los trabajadores y 

permita acercar incluso a los obreros no chavistas. Los dirigentes sindicales deben ser 

verdaderos sindicalista y no parlamentarios o funcionarios gubernamentales. Ellos deben 

estar en los portones con los obreros, defendiendo sus reivindicaciones y no en 

permanentes sesiones parlamentarias, que los alejan de su actividad sindical real y del 

reconocimiento de sus bases.  

Los Círculos Bolivarianos fueron una excelente iniciativa que ha penetrado el imaginario 

popular y cuenta con buen apoyo entre las bases. Pero no debemos exagerar su eficacia 

real. Mientras que no se conviertan en una estructura nacional, con dirigentes escogidos 

desde la base, con objetivos y programa precisos, una relativa autonomía del partido y no 

subordinados al Estado, estos no darán el salto esperado. 

Finalmente, es preciso decir que en esta fase se dio un paso de una importancia relevante 

que fue la aprobación de las 49 leyes que integran la Ley Habilitante y que para la 

oposición constituyó un indicador importante de la disposición de la dirección 

bolivariana de avanzar hasta las últimas consecuencias. Esta fase de concreción, signada 

por las leyes de la Habilitante,  por la reafirmación de la soberanía, la promoción de 

bloques regionales; la creación de los instrumentos financieros sociales, determinó el 

afloramiento descarnado de las diferencias. 

El estancamiento del proceso en generar las estructuras y las transformaciones 

económicas, políticas y sociales que requiere la etapa, las contradicciones internas dentro 

de la Revolución Bolivariana y la salida del miquelenismo junto a la aprobación de la Ley 

Habilitante crearon el caldo de cultivo para la reanimación de la oposición con los 

mismos postulados que venía planteando desde el 1999. La derecha, envalentonada por 

un creciente apoyo internacional, por los desprendimientos del bolivarianismo y atizados 

por la necesidad de impedir a toda costa la concreción de la Revolución, comienza a 

movilizarse y aparece con fuerza en la calle. Se presenta bien dirigida y con alta 

capacidad de maniobra. Entramos en una fase de alta turbulencia, de crisis profunda, una 

etapa de preparación para la confrontación final. En estas etapas las posiciones 

ideológicas son determinantes y las fuerzas se agrupan de acuerdo a ellas desechando 

otras afinidades. Los bandos en disputa saben que esta en juego el futuro de Venezuela: o 

la Revolución avanza, o la restauración triunfa, no hay espacio para las medias tintas. 

Esta etapa tiene uno de sus puntos culminante con la crisis de PDVSA, que merece un 

documento aparte y de la cual sólo adelantaremos que es el nudo Gordiano político y 

económico de Venezuela. El otro punto culminante fue el 11 de abril, cuando las 

contradicciones estallaron y adquirieron características violentas. El golpe nos sitúa en 

una nueva etapa, ya la oligarquía paso la frontera entre  la legalidad y la ilegalidad, 

cuando esto ocurre, el camino de la subversión ha quedado abierto y con toda seguridad 

será nuevamente transitado; los períodos de calma, son únicamente preparación para la 

nueva confrontación que es inevitable.  


ZEITGEIST ADDENDUM

Zeitgeist: Addendum, una película documental producida en 2008 por Peter Joseph, es la continuación de su anterior documental Zeitgeist. El film trata el tema del Sistema de Reserva Federal en los Estados Unidos (como entidad emisora de moneda), la CIA (como agencia de inteligencia al servicio del gobierno), las corporaciones (mundo empresarial), otros gobiernos e instituciones financieras, e incluso las religiones, concluyendo que todas las mencionadas instituciones son corruptas y perjudiciales para la humanidad debido a que la sociedad se basa en una economía de la escasez basada en el uso de dinero, que debe ser reemplazada eventualmente. Hacia el final, el documental propone el uso de la tecnología como otra solución, aunque haya quien piense que la alternativa que presenta es un modelo como El proyecto Venus.

De acuerdo a su director, Peter Joseph, la película "intenta localizar las causas radicales de la actual corrupción social dominante, a la vez que intenta ofrecer una solución". Al finalizar, Addendum acentúa la necesidad de sistemas de creencias que adopten las ideas de emergencia e interdependencia. La película delinea los pasos concretos que podrían tomarse para debilitar al sistema monetario, y sugiere acciones para una "transformación social", las cuales incluyen:

  • el boicot a los bancos que conforman el Sistema de Reserva Federal,
  • los principales medios de comunicación, (que sólo representan la realidad que les interesa a las corporaciones)
  • al Ejército, (que igualmente defiende los intereses de corporaciones y gobiernos, no de sus pueblos)
  • y a las compañías energéticas (que a través de la venta y suministro intentan controlar nuestra capacidad adquisitiva evitando así nuesta libertad).

También se sugiere que la sociedad debería rechazar la institución política, pues ha quedado obsoleta, además de ser absolutamente innecesaria, pues el problema a solucionar no es político, sino científico y técnico.

Fuente: Wikipedia